“Monty” no quiere esperar a su turno

La elección del capitán europeo de la Ryder Cup funciona como sigue; un comité de aproximadamente veinte personas, entre los que se encuentran ex-capitanes, jugadores y posibles futuros capitanes, eleva una recomendación a George O’Grady (Director Ejecutivo del European Tour) para su aprovación. La realidad es que esa recomendación nunca ha sido modificada y la “sugerencia” del comité siempre ha sido respetada.

Tras el éxito en la Ryder Cup de Celtic Manor 2010, en una entrevista publicada por la BBC (en inglés), un triunfante Colin Montgomerie expresó su deseo de volver a capitanear al equipo europeo de Ryder Cup si era requerido para ello. En dicha entrevista, también mencionó que él no iba nunca a auto-postularse para el cargo, seguramente porque era conocedor de que la elección se iba a hacer entre tres de sus vice-capitanes; Thomas Bjorn, Darren Clarke y Paul McGinley.

Parece ser que Montgomerie se ha cansado de esperar a que le llamen porque hoy mismo se ha publicado una nueva entrevista en la que “Monty” se ha auto-incluido entre los candidatos a capitanear la escuadra europea. Estas declaraciones no han sentado demasiado bien entre los candidatos y ha sido Paul McGinley, precisamente el mejor posicionado para sustituir a José María Olazábal, el primero en hablar al declarar desde Bangkok (en inglés) que todo el mundo tiene derecho a dar su opinión pero que será el comité de jugadores quién decida el nombre del capitán.

Colin Montgomerie ha sido un gran jugador de golf. Su récord de ocho victorias en la Orden de Mérito del European Tour es muy difícil que se pueda llegar a batir nunca. Su desempeño como jugador en la Ryder Cup está fuera de toda duda. En lo personal, este es uno más de los innumerables incidentes que el jugador escocés ha tenido con público, periodistas o con sus propios compañeros. Ser un gran jugador y una gran persona no siempre tiene porqué ir unido.

 (información extraída del blog de Geoff Shackelford)

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El enemigo oculto de Kiawah Island

Se ha hablado mucho estos días de las grandes amenazas que acechan a los jugadores en el campo donde se va a celebrar el PGA Championship, el Ocean Course de Kiawah Island. Hemos visto como se destacaba su longitud (aunque el campo se puede alargar hasta los 7.257 metros, en el PGA Championship se jugará en 7.019 metros), su extrema dificultad (desde los tees de campeonato, su slope de 153 y su valor de campo de 79.7 le convierten en el recorrido más difícil de los EEUU) o la influencia que factores meteorológicos como el viento o la lluvia tienen en el juego (las previsiones no son muy halagüeñas, más viendo lo que ha sucedido hoy)…….pero se ha hablado muy poco de un factor tan decisivo como la hierba con que está sembrado; la paspalum. Se trata de un tipo de hierba que la mayoría de jugadores no han experimentado nunca ya que en el PGA Tour no es habitual (solo se juega en el Mayakoba Golf Classic o en el Puerto Rico Open)

Diseñada básicamente para soportar el riego con agua con alto contenido salino o poco reciclada, la hierba paspalum tiene una serie de características que dificultan el juego. La más importante de ellas es que su hoja es más gruesa y densa que la del tipo bermuda o fescue. Por ello, la bola de golf rueda muy poco, ya que ofrece mucha resistencia. Si a eso le añadimos que Kiawah Island se podría catalogar como un campo links, en el que encontramos un buen número de greens elevados (tipo “flan”), ya tenemos la ecuación completa. Los típicos golpes rodados de este tipo de campos no son posibles en Kiawah y hay que jugar por arriba, exponiéndose a los elementos. El comentarista de Golf Channel, Frank Nobilo, lo explica muy bien.

Veremos lo que acontece esta semana en el PGA Championship. Viendo la dificultad del campo, no sería de extrañar, como dice Ernie Els en su blog del PGA Tour (en inglés), que el resultado final estuviera por encima del par. Y, hablando de Els, hay que recordar que él es uno de los grandes jugadores que nunca ha ganado este torneo. Los otros nueve son:

Que lo difrutéis!!!!

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Un torneo “especial”

Esta entrada no va a ser “seria” en términos golfísticos (de vez en cuando, hay que tomarse alguna licencia para aclarar la mente) ya que voy a hablar de Justin Williams, un camarero del Tam O’Shanter Golf Club que ha destapado una historia digna de la portada de cualquier revista sensacionalista.

Los socios de este club, radicado en Nueva York, tenían por costumbre celebrar un torneo “solo para hombres” una vez al año y los detalles del mismo se han podido saber “gracias” a la disputa que Williams ha establecido con los propietarios del club por su reciente despido. El día de la celebración del torneo, los dueños del club daban fiesta al personal femenino e instruían al resto de trabajadores para que no comentaran con las esposas de los socios los detalles que rodeaban al evento, así como les ordenaban dejar sus teléfonos móviles apagados para evitar comprometedoras fotografías. ¿La razón? Parece ser que en cada tee de salida, además de las abundantes bebidas alcohólicas, se situaba estratégicamente a una “stripper” que hacía las delicias de los jugadores. No contentos con ello, las chicas también entraban en la casa club a la hora de la comida. Esto no sería noticia si no fuera porque las “strippers” acababan retirándose discretamente a una hora determinada para dar paso a una decena de meretrices que ofrecían sus “servicios” a los jugadores del torneo…….servicios que incluso llevaban a cabo en alguno de los greens del recorrido.

El caso ha saltado a las portadas de los periódicos locales y parece que alguno de sus socios va a tener que dar explicaciones en su casa de cual fue su “papel” en el torneo. Las autoridades del lugar (ya sabemos como son los estadounidenses con estos casos) ya han tomado cartas en el asunto y se espera que el caso sea prontamente resuelto. El único detalle que no he conseguido saber con respecto a este “especial” campeonato es………¿cuantos puntos stableford hizo el ganador?  🙂

                                                 ¿Solo para “miembros”?

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Un comienzo soñado

Los inicios de cualquier jugador profesional no suelen ser fáciles. Con la excepción de las grandes estrellas de este deporte, la inmensa mayoría de los jugadores que deciden ganarse la vida con el golf tienen que sufrir un duro “periodo de carencia” en el que pasar un corte y ganar algo de dinero para pagar los gastos que se generan al viajar se hace difícil. No es el caso de Ben Kohles.

Este joven jugador de 22 años abrazó el profesionalismo a finales del pasado mes de julio, tras participar en la Porter Cup (finalizó empatado en la 18ª plaza) Su primera oportunidad en el golf de pago se la dieron en el circuito Web.com (antiguo Nationwide Tour) cuando le invitaron, junto a otros 11 “all americans” más, a participar en el Children’s Hospital Invitational. Decidido a aprovechar la oportunidad, firmó dos birdies en sus tres últimos hoyos para empatar en la primera posición final y ganar posteriormente el torneo con un nuevo birdie en el primer hoyo del play off ante Luke Guthrie. Un sueño hecho realidad y 144.000 dólares más en el bolsillo. Pero ahí no acaba todo.

Lejos de relajarse, Kohles se presentó al siguiente torneo del circuito Web.com, el Cox Classic de este fin de semana. Tras tres jornadas, marchaba en 3ª posición, pero se sacó de la manga un excelente 62 el último día que le dio la victoria final por tres golpes sobre el segundo clasificado. Otra vez vencedor de un torneo y 117.000 dólares para su cuenta bancaria.

Nadie en la historia del PGA Tour ha conseguido algo igual; sin haber jugado nunca un torneo profesional, Ben Kohles ganó los dos primeros eventos a los que se presentó. Y no en cualquier “mini-tour” sino en el segundo mejor circuito de su país. Ahora, figura como 2º clasificado en la lista de ganancias del Web.com, lo que le asegura la tarjeta del PGA Tour para la temporada que viene. ¿Su siguiente reto? ¿Quizás ganar tres torneos seguidos? Lo sabremos la próxima semana. Os dejo los highlights de su último triunfo.

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La distancia de las bolas está matando este deporte

Esta es una de las frases que más se está escuchando en los medios de comunicación especializados en golf en los últimos tiempos…..y no sin razón. La última demostración de lo absurdo de no abordar ya la limitación del vuelo de las bolas de golf la estamos teniendo estos días en el WGC Bridgestone Invitational que se está celebrando en el Firestone CC. El hoyo 16, par 5 de 610 metros, fue destrozado ayer por drives de más de 400 metros que dejaron a los jugadores un hierro 6 en las manos para jugar a green de segundo golpe. Alguno, como Bubba Watson, hasta jugó un hierro 8.

Nos quejamos de lo caro que es jugar a golf pero los campos tienen que ser cada vez más largos para asumir los avances tecnológicos, con lo que se incrementa el coste de mantenimiento y, por ende, el precio del green fee. Nos quejamos de lo mucho que se tarda en jugar a golf pero (dejando de lado el ritmo de juego, que es un tema aparte) el incremento de la longitud de los campos también provoca que tardemos más en jugarlo.

Parece que el R&A está haciendo pruebas (en inglés) con una bola que vuela menos….de la misma manera que la USGA también está haciendo pruebas con ellas (en inglés)…..pero parece que la industria del golf, que vende casi todo su material en base al consabido “más distancia que el modelo anterior” tiene demasiado poder.

Espero que algún día en el golf se vuelva a valorar más la habilidad que la potencia. Como acertadamente señala Geoff Shackelford en su blog (en inglés), otros deportes ya tomaron ese camino (la natación con la prohibición de los bañadores sintéticos y el tenis con la limitación de la deformación de las bolas) y su salud sigue siendo excelente. Quizás lo que le falta a los órganos rectores del golf es algo más de valentía.

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Ya tenemos aquí otro timo más

Todavía recuerdo la fiebre que se desató hace un par de años entre muchos golfistas con las pulseras Power Balance. Lo peor de todo fue que muchos de ellos incluso manifestaron que su juego había mejorado con ella. Viendo el importe a que fueron condenados los fabricantes de la misma a finales del año pasado por publicidad engañosa, la única explicación que se le puede dar a este fenómeno es que, como dice Jim Flick, “el golf es un 90% mental, y el otro 10%…..también”. Personalmente, un amigo que las vendía insistió tanto en que hicieras las pruebas que finalmente accedí; su cara era todo un poema cuando vio que, con o sin pulsera, las reacciones de mi cuerpo eran siempre las mismas.

La nueva modalidad de timo tiene que ver esta vez con la ropa. Resulta que ahora se están vendiendo en los EEUU unos polos para jugar a golf, de la marca Energy Athletic, que prometen un incremento de energía por el solo hecho de llevarlos puestos. La clave parece ser que se encuentra en el tratamiento “IonX”, que los carga de iones negativos para un mejor rendimiento deportivo. En fin, sin comentarios. Lo peor de todo es que hay revistas como Golf Digest que publican artículos sobre estas prendas, y también hay personajes como Paul Azinger que prestan su imagen a cambio de dinero. Lo de la ética de Azinger tampoco es de extrañar, sabiendo de sus tácticas “barriobajeras” tanto en el campo de golf (léase las Ryder Cup de 1989 y 1991) como fuera de él (como capitán de los EEUU en la Ryder de 2008)

El rendimiento en el golf se mejora tomando clases con un buen pro, pegando muchas bolas y cuidándose físicamente. El resto son atajos mentales que no nos van a llevar a ningún sitio. Así que ya sabéis…..a entrenar!!!!

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Álvaro Quirós, portada de Golf Digest

En un tono algo más distendido que la entrada anterior, aprovecho para comunicar que nuestro Álvaro Quirós ha sido el elegido por la revista Golf Digest para protagonizar la portada de esta revista en el mes de septiembre…..que es esta:

Golf Digest septiembre 2012

Los amigos de Golf Digest también nos han obsequiado con un (demasiado corto) vídeo del making-of. A disfrutar!!!

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¿Es la LPGA racista?

En junio de 2011, una golfista norteamericana de 16 años llamada “Lexi” Thompson pidió a Mike Whan, comisionado de la LPGA, una exención para presentarse a la Escuela de Clasificación de este circuito. La razón era que, al ser menor de 18 años, no podía participar en ella (para más información, hay que leer este artículo). Whan accedió y, tras ganar la primera fase de la Escuela de Clasificación en el mes de julio por 10 golpes, Thompson ganó también el Navistar Classic de la LPGA. Al ser menor de 18 años, le fue denegada su petición para participar como miembro de pleno derecho de la LPGA en base a su victoria. Tras una intensa campaña de toda la prensa especializada norteamericana para que la LPGA cambiara de opinión, Mike Whan cedió y no solo no le impidió la participación en la Escuela de Clasificación de la LPGA sino que le concedió directamente el status de miembro de pleno derecho en base a su demostrada capacidad para competir en el circuito.

Moriya y Ariya Jutanagarn son dos jugadoras amateurs, originarias de Tailandia. Sus carreras como aficionadas son espectaculares. Moriya, la hermana mayor, es la nº 10 en el ranking mundial y acaba de cumplir los 18 años, con lo que va a presentarse a la Escuela de Clasificación de la LPGA. Ariya, la hermana pequeña (16 años), es todavía mejor que Moriya. Nº 2 del ranking mundial amateur, mejor jugadora junior del año 2011, ganadora de innumerables torneos, recientemente ha defendido con éxito su título de campeona del US Junior PGA que el año pasado ya ganó por una diferencia de 10 golpes. La última jugadora que consiguió dos victorias consecutivas en este torneo fue Inbee Park, ganadora la semana pasada del Evian Masters. Ariya ha participado este año en dos evento de la LPGA; el Honda LPGA Tahiland (12ª posición, con -7, por delante de “Lexi” Thompson) y el Kraft Nabisco Championship (22ª posición, con -2, otra vez por delante de Thompson).

Los padres de Ariya han solicitado a Mike Whan que permita a la más pequeña de la Jutanugarn presentarse a la Escuela de Clasificación de la LPGA porque no pueden asumir los gastos de acompañar a sus dos hijas en circuitos diferentes. La respuesta de la LPGA ha sido negativa.

En mi opinión, Ariya ha demostrado sobradamente que tiene capacidad para jugar, no solo la Escuela de Clasificación, sino también en la LPGA. Quizás su mayor problema es que ni es norteamericana ni tiene a la prensa de ese país detrás para presionar a Whan. Esperemos que el comisionado reflexione y permita a esta jugadora acompañar a su hermana en su periplo. Sus propias decisiones con respecto a otras jugadoras deberían permitirle recuperar la objetividad perdida.

 

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