The Dan Plan

Alguna vez he hablado en el blog sobre cuales son las características que creo que se deben poseer para llegar a ser un gran jugador. La semana pasada estuve hablando sobre el tema con Ivó Giner, ex-jugador del European Tour y Campeón de España de Profesionales en 2004, y me alegró ver que coincidíamos sobre este espinoso asunto. En primer lugar, debe existir un mínimo de talento….y después, mucho trabajo. Simplificando, y a igualdad de fortaleza mental, un jugador con mucho talento y mucho trabajo llegará muy lejos. En cambio, un jugador con mucho talento y poco trabajo se puede ver superado por jugadores con menos talento y más trabajo. En cualquier caso, el talento es elemento imprescindible para ser un buen profesional, algo con lo que no todos están de acuerdo.

Hace 4 años, escribí un artículo para Crónica Golf en el que hablaba de Dan McLaughlin. El amigo Dan se había leído un par de libros (“Outliers”, de Malcom Gladwell y “El talento está sobrevalorado”, de Geoff Colvin)  en los que se hablaba de la poca importancia que tiene el hecho de nacer con unas determinadas habilidades y la mucha que tiene la práctica a la hora de alcanzar el éxito. ¿Cuanta práctica? Pues 10.000 horas. No se si la palabra ingenuidad sería la correcta, pero McLaughlin pensó que esta teoría se podía aplicar al golf y decidió probar si con la decena de millar de horas podía llegar al PGA Tour 😯 Dicho y hecho, dejó su trabajo y consiguió algunos patrocinios con los que poder mejorar su juego.

El aspirante (Twitter)

Dan

¿Que como le ha ido desde entonces? Se podría decir que como se esperaba. Como ya comentaba en el artículo de 2011, bajar de handicap con un entrenamiento intensivo no es una sorpresa. El trabajo da sus frutos, y este caso no es una excepción. El problema empieza cuando el trabajo te lleva a un punto donde los progresos se detienen, lugar del que solo se puede salir mediante talento natural. La progresión de McLaughlin fue muy buena hasta septiembre de 2012, cuando alcanzó el handicap 5,7 por primera vez. Siguió mejorando hasta junio de 2014, cuando alcanzó la cifra de 2,6. A partir de ahí, entramos en el efecto yo-yo, es decir, subidas y bajadas constantes que denotan que se ha alcanzado una de esas “mesetas” de las que es muy difícil salir.

Dan1

Como se puede ver, desde abril no se actualiza el handicap. La explicación la tenemos en uno de los problemas típicos de los jugadores que entrenan tanto; las lesiones. La espalda de McLaughlin ha decidido decir basta y el amigo Dan se ha pasado casi 6 meses en el dique seco, intentando solucionar este grave problema. Al final, hace tres semanas, escribió un post en su web en el que se despidió de sus seguidores durante unos meses al efecto de mejorar su salud y volver con fuerzas renovadas. Le quedan solo 4000 horas y, la verdad, no creo que lo consiga. Cuando vuelva, si es que lo hace, seguiremos su evolución 😉

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