Y Kiawah Island sacó las uñas

Ya habíamos comentado en la entrada del blog sobre la primera jornada del PGA Championship que los resultados que se habían producido eran demasiado altos. Y es que faltaba el componente principal que hace que el Ocean Course se convierta en el campo más difícil de los EEUU; el viento. Además, su aparición fue en forma huracanada, con rachas de más de 50 kms/h. ¿El resultado? Solo 4 profesionales jugaron su ronda bajo par del campo ayer y, de los 44 que estaban en rojo en la clasificación en la primera jornada, solo 10 pueden hoy ver un signo negativo delante del número de golpes con respecto al par del campo. Hubo casos en los que se superaron los 90. Concretamente, Doug Wade (profesional de club), firmó 93 impactos y figura último con un total de +32.

Según las previsiones meteorológicas, parece que el sábado y el domingo volveremos a la versión “amable” del campo, con lo que la jornada del viernes no habrá definido quién va a ganar el torneo sino quién NO lo va a ganar. Entre estos últimos, están Lee Westwood, Matt Kuchar, Webb Simpson, Rickie Fowler, Martin Kaymer o Sergio García.

En el lado opuesto, la nómina es muy extensa porque, como se demostró el primer día, casi cualquier jugador puede hacer resultados realmente bajos que lo catapulten al liderato. En cualquier caso, lo que yo ví ayer fue esto.

Tiger Woods: A Tiger le gustaría que el tiempo de todo el fin de semana fuera el de ayer porque pocos jugadores se desenvuelven tan bien en condiciones tan duras como él. El viernes dio golpes de genio, pateó como en sus mejores tiempos….y tuvo suerte en alguno de sus putts. Yo le conté dos en que la bola viajó 360º por el borde del agujero para acabar entrando. En el hoyo 18, si no hubiera sido porque las tribunas devolvieron su bola al campo tras un pull, seguramente hubiera tenido peor resultado que un bogey. En condiciones de juego “normales” va a tener muchos más enemigos.

Carl Pettersson: Por un momento, pareció Joost Luiten el jueves. Cuando mayor ventaja tenía, encadenó tres bogeys consecutivos en sus tres últimos hoyos que le condenaron al co-liderato. No obstante, sus 74 golpes no se pueden considerar una mala tarjeta. Veremos como reacciona hoy.

Vijay Singh: Su ronda de -3 es sencillamente increíble. Que alguien, con el viento que hacía, pueda conseguir cinco birdies, da la medida de lo bien que jugó. En este aspecto, la experiencia es un grado…..y de eso a Singh le sobra.

Ian Poulter: Yo creo que, solo por como jugó ayer, Poulter ya debería ser seleccionado para la Ryder Cup. Se volvió a ver al jugador de mirada asesina a que nos tiene acostumbrados en los partidos match-play. Hay que tenerlo en cuenta para el triunfo final.

Rory McIlroy: Yo le vi bastante flojo para la clase que atesora. Me sigue sorprendiendo que jugadores que han crecido jugando en las mismas condiciones que ayer, no le saquen más partido a los días ventosos. Irlanda (del norte, en este caso) es el paraíso del viento, y creo que Rory no aprovechó bien su oportunidad.

No hay que descartar a otros jugadores como Adam Scott y Phil Mickelson. Sí, son capaces de lo peor pero, por su gran calidad, también de lo mejor. Veremos lo que nos depara el “moving day” y quién queda en disposición de levantar el trofeo el domingo.

Para acabar, una situación curiosa que se vivió en el campo, con Peter Hanson y Ángel Cabrera de protagonistas. El sueco epaló un mal golpe que, con la ayuda del viento, estuvo a punto de lesionar al argentino.

Para ver los highlights, hay que clicar AQUÍ

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