El drive de Jason Day, a examen

Hoy, gracias al representante de TaylorMade en Europa Tom Davies, vamos a poder comprobar la impresionante mejora que el drive de Jason Day ha experimentado desde el año 2015. Como mi intención no es confundir a los lectores de este blog, usaré solamente cuatro parámetros del TrackMan del australiano, marcados cada uno con un color diferente. Así, el círculo azul nos muestra la velocidad de la cara del palo en el impacto, el círculo verde nos habla del ángulo de ataque (del que hablé hace más de 3 años en esta otra entrada del blog), el círculo naranja es el referente al ángulo de lanzamiento, y el círculo negro las revoluciones por minuto de la bola. La consecuencia de esta combinación está reflejada en el círculo rojo, que es la distancia total alcanzada por la bola de Day. Vamos allá con los datos de 2015.

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Como se puede ver, el amigo Jason tenía una velocidad de swing de 123.1 millas por hora, golpeaba la bola con un ángulo de ataque de 3.4 grados negativos (con respecto a la horizontal, es decir, hacia abajo), lo que generaba un ángulo de lanzamiento de 9.7 grados, un spin de 2926 revoluciones por minuto y una distancia total de 313.3 yardas. Ciertamente, más de 286 metros es una distancia respetable, que seguro firmaríamos todos los lectores de este blog. Sin embargo, los grandes circuitos son muy competitivos, lo que supone que hay que intentar maximizar los resultados con cualquier palo. Por ello, dado que la teoría dice que la mejor manera de conseguir distancia con el “perro gordo” es tener un ángulo de ataque positivo (pegando hacia arriba) el jugador australiano se puso manos a la obra. El resultado, en la siguiente imagen.

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Aquí, la cosa ya ha cambiado. Vemos que la velocidad de swing es de 121.9 millas por hora, que es 1.2 millas por hora menos que el año pasado. El cambio más importante es el ángulo de ataque, que se ha “verticalizado” más de 6 grados para convertirse en 2.7 grados positivos. Eso tiene como consecuencia que el ángulo de lanzamiento de la bola es ahora de 13.5 grados, lo que redunda en unas revoluciones por minuto de la bola de solo 2200 (726 menos que en 2015). Así, el cambio en la distancia es brutal ya que Jason Day hace este año 51.3 yardas más que en 2015 😯

Para acabar, algunos consejos útiles que nos ofrece James Marshall. No obstante,  como siempre digo, la mejor solución es contactar con un buen profesor -sí, haberlos haylos- y tomar algunas clases. Lo agradeceremos 😉

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Estética vs. eficiencia (VIII)

Ya estoy aquí otra vez con una de esas entradas que dejan la autoestima muy “tocada” 🙂 Efectivamente, yo mismo soy de los que, tras ver los vídeos que publico, me cuestiono seriamente si vale la pena esforzarse tanto para mejorar cuando hay jugadores que con un swing bastante peor que el mío (ya de por sí lamentable) son capaces de hacer mejores resultados que este servidor 🙁

El primer ejemplo que quiero traer a colación es el de este individuo llamado Jack Van Meerbeeck. Este golfista, de 58 años según Golf Digest, ha alcanzado un respetable -para las circunstancias- handicap 17  y se dice que incluso firmó en una ocasión un resultado de 80 golpes 😯 Quizás pareceré un poco exagerado, pero no hay mejor manera de entender de lo que hablo que viendo este vídeo:

El segundo caso es algo más “suave”. Se trata del profesional del Challenge tour Jeff Karlsson, que como se puede observar en la filmación tiene una colocación algo curiosa. Lo que sucede a continuación parece que va a acabar en desastre porque en el top del backswing tiene todos los números para bajar claramente de fuera a dentro…..pero en el último momento desgira las caderas, mete el codo derecho por debajo del brazo izquierdo……y la pega de lujo. A estos niveles no se llega por casualidad 😉 :

Para acabar, un caso muy singular. Se trata de un jugador del Web.com Tour llamado Josh Broadaway. El amigo Josh participó el mes pasado en el Wyndham Championship del PGA Tour, donde dejó a todo el mundo impresionado porque……..juega a manos cambiadas 😯 Pues sí, este señor juega en el circuito más importante del mundo con un grip en el que la mano derecha está por encima de la izquierda 😯 Un par de vídeos para que nosotros también podamos asombrarnos:

Como siempre, recordar que si le pagas bien a la bola no te debería importar que tu swing sea feo. Al final, lo que cuenta es cuantas haces y no como lo haces 😉

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Estética vs. eficiencia (VII)

La entrada del blog de hoy no se va a ajustar de la manera habitual al enunciado ya que normalmente utilizo este tema para publicar vídeo de swings extraños que cumplen perfectamente el cometido encomendado; golpear la bola decentemente. En su lugar, y a propósito de su extraordinaria tarjeta de 58 golpes de hoy, me voy a dedicar a ensalzar nuevamente un swing como el de Jim Furyk. Más allá de los aspectos puramente técnicos, que ya comenté hace casi 2 años, no cabe duda que el jugador estadounidense es un ejemplo de como lo estético puede no tener nada que ver con lo eficiente. Nadie va a negar que su swing es visualmente horroroso, pero tampoco que fue un tremendo acierto que tanto su padre (profesional del golf) como su sucesivos entrenadores respetaran un movimiento tan particular.

Lo curioso del caso es que esta estaba siendo una semana muy inconsistente para el amigo Jim. Tras un primer día en que firmó un mal 73 (+3, con solo un 44% de greens en regulación), Furyk tuvo que emplearse a fondo para poder pasar el corte con un resultado de -4 el viernes. El sábado volvieron los fantasmas (50% de precisión con el drive) por lo que decidió ir al campo de prácticas tras su ronda. Según él mismo ha declarado, estaba “perdido” 😯 Hoy domingo, Furyk se ha destapado con un 92,86% de calles, un 100% de greens en regulación (9ª vez que consigue esa marca) y solo 24 putts. En términos de “Strokes Gained”, los números han sido los siguientes (números en negativo, peor que la media. En positivo, mejor que la media):

  • Off the tee: 1.045
  • Approach to green: un espectacular 6.318
  • Putting: 3.313
  • Total: 10.658 😯

El guante, de recuerdo

FurykGuante

A lo largo de la historia del golf, ha habido resultados muy bajos. Los 10 birdies y un eagle conseguidos hoy han convertido a Furyk en el primer jugador en conseguir esa marca……en el PGA Tour. No hay que olvidar que la semana pasada Stephan Jäger hizo lo propio en el Web.com Tour. Además, Ryo Ishikawa también alcanzó esa mágica cifra en 2010 en el Japan Golf Tour. En eventos no oficiales o de circuitos de menor categoría, Shigeki Maruyama lo hizo en una clasificatoria del US Open en el año 2000, y Jason Bohn en el Canadian Tour al año siguiente. En lo que sí es pionero es en conseguir dos rondas por debajo de 60 impactos ya que nuestro protagonista ya consiguió un 59 en el BMW Championship de 2013.

Dos abrazos casi idénticos entre Jim Furyk y Mike “Fluff” Cowan

Abrazo2

Para acabar, algunas curiosidades. La primera es que el marcador de Furyk, Miguel Ángel Carballo, se equivocó en primera instancia al apuntar el resultado del hoyo 14. No era un 3 sino un 4. Debió ser la costumbre de apuntar tantos birdies :mrgreen: La foto de Golf Channel:

¿Se imaginan que no repasa la tarjeta y acaba penalizado? :mrgreen:

Carballo

La segunda, que como bien recuerda Jonathan Wall, consiguió el 59 y el 58 con unos hierros Callaway RAZR X Forged….con varilla de dureza regular KBS Tour 115. Seguro que más de un lector del blog lleva varillas más duras en sus hierros.

Para acabar, que lo ha conseguido con 46 años y en un campo par 70, con lo que disponía de solo dos pares 5. La anécdota es que en uno consiguió birdie, y en el otro, solo par. Grande.

¡¡Hasta mañana!!

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Aaron Baddeley

Tengo que reconocer que me alegró ver ayer la victoria de Aaron Baddeley en el Barbasol Championship. Hace muchos años que sigo su carrera y cada vez que vuelve por sus fueros es motivo de satisfacción. Y utilizo las palabras “cada vez” porque se trata de un jugador tremendamente talentoso pero con una historia muy curiosa. Sus inicios fueron muy prometedores, ganando el Open de Australia de 1999….con 18 años, siendo todavía amateur, y ante jugadores consagrados como Greg Norman, Colin Montgomerie, Geoff Ogilvy o Nick Faldo 😯 . Al año siguiente, ya como profesional, revalidó el título, iniciando una carrera sorprendente.

Llegó al PGA Tour a través del Web.com Tour. A pesar de que su año de “rookie” (2003) fue bueno, no acabó de “explotar” hasta 2006, cuando consiguió su primer título, el actual RBC Heritage. En 2007 repitió victoria en el circuito estadounidense al adjudicarse el Phoenix Open. Ya no volvería a saborear las mieles del triunfo hasta 2011, en el Northern Trust Open de Riviera CC. Es sobre este espacio de tiempo en el que quiero incidir porque nos habla de ese estilo de swing llamado “Stack&Tilt”.

Baddeley, con el trofeo de ganador del Phoenix Open 2007

PhoenixOpen

Efectivamente, con anterioridad a sus éxitos en el PGA Tour, Baddeley empezó a practicar el S&T a las órdenes de Mike Bennett y Andy Plummer. Como muchos sabrán, el S&T trata básicamente de mantener el peso totalmente centrado o ligeramente en el pie delantero mientras se realiza el backswing, con lo que se contradice la teoría clásica del swing de golf. Veamos una serie de fotos de Baddeley practicando de esta manera:

aaron_baddely_stacktilt

No creo que se pueda cuestionar el éxito de esta técnica, con jugadores como el amigo Aaron, Mike Weir o Charlie Wi entre sus practicantes. Incluso se puede afirmar que algunos de sus fundamentos fueron aplicados posteriormente a Tiger Woods por Sean Foley, que aprendió mucho de Plummer y Bennett. Otra cosa es el tiempo que estos jugadores tardaron en cambiar de estilo, un camino que Baddeley inició en 2008, cuando volvió con su profesor de toda la vida, Dale Lynch. A partir de ese momento, desaprendió lo aprendido -S&T- y aprendió nuevamente lo desaprendido -swing clásico-. Ahí radica su mérito, en haber sido capaz de viajar desde un swing tradicional que le proporcionó sus primeros éxitos hasta el S&T, de tener éxito con él, y de volver a sus raíces y volver a tener éxito. No creo que muchos jugadores tengan el talento suficiente para haber cambiado tanto sin dejar de ganar. Por ello, enhorabuena Aaron por tu nuevo triunfo 😉

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Estética vs. Eficiencia (VI)

Ya hacía algún tiempo que no hablaba de las diferencias entre estética y eficiencia, en mi caso publicando los swings más extraños que uno se pueda encontrar por esos mundo de dios. Los cuatro protagonistas de hoy son los que siguen:

El swing de este señor es inclasificable. Ya no se trata de su primer intento de “ampliar” su movimiento, sino que luego se vuelve a incorporar, pone vertical el palo, lo pasa por detrás de la cabeza…..y es capaz de mover la bola hacia adelante 😯 Nos podremos reír todo lo que queramos, pero a ver quién es capaz de reproducir su swing y golpear la dichosa pelotita 😉

El siguiente en la lista tiene un estilo algo diferente. Ha sido publicado en Vine por el perfil College Golfers y parece haber sido grabado en algún país asiático. Si el anterior era extraño, este se lleva la palma. Repito lo mismo de antes; el próximo día que vayáis al campo de prácticas, intentadlo 🙂
Hablando de distancias, aquí tenemos a Michael Lavery, que dice conseguir hasta 300 yardas……haciendo el “follow through” con una sola mano 😯 Tampoco vale la pena reírse porque este señor hasta ha escrito un libro sobre su peculiar técnica.
Para acabar, el amigo Lorenzo Cuviello. Parece ser un golfista de origen italiano que practica nuestro deporte favorito en el Reino Unido y que tiene una técnica muy particular. Como se puede comprobar en el vídeo (desde el principio hasta el minuto 01:42), se coloca la bola casi un metro a la izquierda de su pie delantero. Luego, hace el swing y va a por la bola, a la que impacta casi cuando se está cayendo 😯
En fin, que los misterios del golf son inescrutables. Por mucho que nos parezcan horrendos, los swings de estos golfistas tienen su mérito 😉
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El swing de Rahm

Como decía la semana pasada, todavía no había escrito una entrada del blog sobre Jon Rahm. Afortunadamente, la noche de San Juan enmendé el error con una sucinta biografía del jugador español para dejar de sentirme culpable, una sensación a la que he cogido el gusto 🙂 Por ello, y aprovechando la excelente 3ª plaza final conseguida por Rahm en el Quicken Loans National de Congressional, voy a permitirme el lujo de repetir y dar un pequeño repaso al swing del de Barrika ya que por su rendimiento en su primer torneo profesional parece que lo vamos a ver bastante por televisión.

El pensamiento clásico sobre el swing de golf suele acudir a conceptos como el giro de los hombros y el “lag” de la varilla (el ángulo que forman la varilla y el antebrazo) para explicar aquellos golpes que más distancia consiguen. Hoy, al hablar del amigo Jon, veremos como no siempre nos podemos fiar de este tipo de teorías, algo que la biomecánica aplicada a nuestro deporte está descubriendo. Veamos por qué:

Rahm es un chaval corpulento. Mide casi 1,90 y como buen vasco está rellenito es ancho de huesos (como se dice ahora para evitar ser políticamente incorrecto). Su giro de hombros en el backswing no es precisamente ejemplar, como tampoco lo es el ángulo que en dicho movimiento forman su antebrazo izquierdo y la varilla del palo. Veamos una captura de imagen.

Ni 90º de giro de hombros. Lo mismo entre la varilla y el antebrazo

RahmBack

No obstante lo dicho, lo que si sabe hacer muy bien es desgirar el cuerpo, que en definitiva es lo que imprime a la cabeza del palo la velocidad necesaria. Ya lo comenté hace más de 2 años en esta entrada del blog sobre el swing de Rory McIlroy y con el jugador español se vuelve a repetir la historia. Si visionamos el vídeo del que he extraído la imagen anterior, nos daremos cuenta de cuan rápido aparta la cadera antes de golpear la bola, lo que le proporciona una media de casi 300 yardas desde el tee.

Para acabar, otra de las particularidades del protagonista de hoy; la posición de la muñeca en el top. A los que pensaban que el swing de Dustin Johnson era inimitable, hay que decirles que se equivocan. Como se puede comprobar en la comparativa, el español “abomba” dicha parte del cuerpo de la misma manera que el norteamericano.
RahmJohnson
Sin duda, lo compacto de su swing le va a permitir cometer pocos errores graves……..lo que no significa que no vayan a suceder. Un swing técnicamente “curioso” como el de estos dos golfistas siempre está sujeto a que las compensaciones funcionen. Vean si no el “shank” con el que Rahm nos obsequió el pasado sábado:
Dicho esto, esperemos que su evolución en el mundo profesional sea tan positiva como ya lo fue en el campo amateur 😉
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Trayectoria de pro (V)

Hoy voy a volver a hablar de la “trayectoria de pro”. Como ya es la sexta edición sobre este tema, imagino que no hará falta extenderse mucho; lo que vamos a ver son esos golpes de vuelo bajo y penetrante que nos dejan con la boca abierta. No es que de esta manera se consiga la mayor de las distancias (TrackMan ha demostrado sobradamente que las bolas altas viajan más metros) pero no cabe duda de que a los aficionados nos fascina la habilidad para golpear la bola de esta manera 🙂

El primer invitado es Bryson DeChambeau. El jugador estadounidense repite protagonismo con este tremendo golpe de salida en el RBC Heritage de Harbour Town. Allí hace falta poner la bola en el sitio correcto, no conseguir mucha distancia 😉

El segundo jugador del que voy a hablar es Sergio García. El español se lucía de esta manera en el pasado AT&T Byron Nelson…..¿señal del buen estado de forma en el que se encontraba y que le acabó dando el triunfo en dicho torneo? La mejor manera de no jugar desde el rough es pegando recto como una vela :mrgreen:

El penúltimo en aparecer en este ranking es Rory McIlroy. El norirlandés también demostró en el K Club que su swing estaba bien engrasado, pegando golpes como este en el hoyo 17. Tremendo ese draw bajo 😯

Para acabar, voy a hacer una pequeña trampa para incluir a un jugador no profesional. Se trata de Rory, componente de Your Golf Travel, que se encontró en Yas Links (Abu Dhabi) con un fuerte viento. ¿La manera de evitar que entrara en juego? Pegar un hierro 2 estilo “stinger”. La verdad es que el resultado merece la pena 🙂

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El swing de Justin Thomas

Aprovechando la victoria de Jordan Spieth en el Dean&Deluca Invitational, hoy voy a hablar de uno de sus mejores amigos; Justin Thomas. Este joven jugador, de 23 años recién cumplidos, pasa por ser uno de los mayores “pegadores” libra por libra del PGA Tour. No hay que olvidar que nos encontramos con un chico poco fornido, de solo 65 kilos para su 1,78. Comparado con otros jugadores que le “zurran” bien a la bola, como Tony Finau (1,93 mts., 91 kgs.) o Bubba Watson (1,91 mts., 82 kgs.), está en franca desventaja. A pesar de ello, Thomas tiene una media de 273 metros desde el tee, lo que le sitúa entre los 30 mejores en la clasificación de “driving distance” del PGA Tour. Eso le ha ayudado a ganar esta misma temporada su primer torneo del circuito estadounidense, el CIMB Classic.

La pregunta es, ¿como consigue Justin Thomas esas distancias? Para responder a la pregunta tenemos este vídeo del PGA Tour, en el que el Dr. Robert Neal nos ayuda a entender el por qué. Es este:

Para los que no entienden el inglés, resaltaré los elementos más importantes. En primer lugar está la precisión con que golpea en el “punto dulce” de la cara del palo. La estadística que recoge este hecho se llama “smash factor” y nos habla de la eficiencia con que se transmite la energía del palo a la bola. Como dice el amigo Neal en el vídeo, en una serie de 17 swings, Thomas obtuvo una media de 1.452. Sabiendo que el máximo teórico que se puede conseguir es 1.50, nuestro protagonista de hoy sabe como sacar partido a una velocidad media de swing de 117,1 MPH.

Pero esto no lo explica todo. Además, Thomas consigue el ángulo de lanzamiento más alto del PGA Tour, 14,2º, cuando la media entre dicho grupo de jugadores es de 10,9º. La causa es un ángulo de ataque de +4,4º, mucho más eficiente que la media del circuito, de -1,2º. La causa principal de estos números es la manera en que usa el cuerpo en el momento del impacto. Como se puede ver en el vídeo, Justin Thomas desgira elevando sus caderas, lo que le proporciona toda la velocidad que necesita. Incluso se puede ver como tras el golpeo se queda “flotando” en el aire, sin que sus pies mantengan casi contacto con el suelo.

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Así pues, lo que nos demuestra este jugador es que trabajar en la eficiencia de nuestro swing puede darnos muchas alegrías. No todo pasa por incrementar la velocidad de la cara del palo sino que hay que empezar por aprovechar la que ya tenemos 😉

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Antesdeayer y hoy

Hace unas semanas, encontré en Twitter la grabación de un swing de hace más de 100 años. Pertenece a John Henry Taylor, un prominente golfista inglés que tuvo el honor de ganar cinco veces el Open Champioship, concretamente en 1894, 1895, 1900, 1909 y 1913. Por lo tanto, se puede afirmar que estamos ante un swing de categoría mundial. Ello nos va a servir para realizar una somera comparativa entre como se movía el palo en 1911 y en la actualidad, ejercicio que seguro le arrancará una sonrisa a más de uno 🙂 Es este:

Para empezar, la colocación a principios del siglo XX era muy diferente a la de nuestros días. Como se puede comprobar, el peso estaba claramente desplazado hacia el pie trasero, con lo que las líneas que unen pies, caderas y cabeza apuntaban en dirección opuesta al objetivo:

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Hoy en día, el peso se encuentra mucho más centrado, con lo que las líneas se alzan de manera más vertical:

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El backswing también es muy diferente. En 1911, el talón del pie delantero se levantaba hasta dejar al jugador solo con la punta del pie apoyada en el suelo 😯 La distancia entra la cabeza y la bola también era muy acusada, como se puede ver en la captura de imagen.

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En la actualidad, el backswing es mucho más estático, con la bola mucho más cerca de la cabeza. En muchos casos, el talón del pie delantero no se despega del suelo. Excepciones; jugadores como Phil Mickelson o Bubba Watson.

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Para acabar, el “finish”. El amigo Taylor finalizaba su movimiento prácticamente sin levantar el talón trasero, con lo que el peso parecía quedar en ese pie.

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Actualmente, el peso del cuerpo está mucho más apoyado en el pie delantero, formando una línea recto entre la pierna, el torso y la cabeza. Como consecuencia, el talón del pie trasero se levanta claramente.

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En fin, no hay mucho más que decir; el swing de golf es un movimiento que ha ido cambiando a lo largo de los años. No tengo muy claro como va a evolucionar, pero lo que sí puedo asegurar es que nunca volverá a ser el mismo de 1911 😉

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Fricción

Ya ha acabado The Players y por fin puedo dedicarme a escribir sobre otros temas en el blog 🙂 Hoy, aprovechando la publicación de un nuevo vídeo por parte de Andrew Rice, hablaré de la fricción y de como imprimir más “spin” a las bolas de golf.

Como comentaba, el amigo Rice ha vuelto a experimentar con un wedge en las manos y lo ha hecho intentando emular tres situaciones en las que nos podemos sentir identificados. La primera de ellas es con una bola de prácticas mojada y con la cara del palo llena de hierba. El golpe se parece mucho al ejecutado a una bola de golf de baja calidad (tipo “distance”) mientras reposa en un rough alto. En el segundo golpe, la bola y la cara del palo están limpias. El último golpe se realiza a una bola “premium” o multicapa limpia, estilo Titleist ProV, NXT Tour o similar. Veamos el vídeo:

Como se puede comprobar, la primera bola presenta un ángulo de lanzamiento muy alto (39.3º) y un spin muy bajo (1860 rpm). El ángulo de lanzamiento de la segunda bola es notoriamente más bajo (32.5º) y el “spin” muy superior (5330 rpm). Para acabar, la bola premium alcanza un ángulo de lanzamiento de solo 30.5º y un “spin” de 7087 rpm.
La pregunta es ¿cual es la causa de estos números? La respuesta es la fricción o cuanto “comprimimos” la bola. Cuanto más limpia está la cara del palo y mejor es la cubierta de la bola, mejor “friccionamos”. Evidentemente, no todos los jugadores pueden “friccionar” igual una misma bola ya que eso dependerá de su técnica. Lo más probable es que yo no alcanzara los números de Andrew Rice ni por asomo.
Al contrario de lo que puedan pensar muchos, pegar a la bola “hacia abajo” no es lo más importante, sino que lo esencial es trabajar el “spin loft” presentando las manos más adelantadas que la cara del palo en el impacto. Aprovechando el acuerdo de este blog con James Marshall, veremos un vídeo en el que lo explica.
Para el que prefiera leer, estas dos (I y II) entradas del blog. Una manera bastante “resultona” de trabajar este aspecto del juego es el DST Compressor, ese wedge con la varilla “doblada” que tanto éxito está teniendo entre aficionados y profesionales. Hablé de él aquí y aquí.
Ya sabéis lo que tenéis que hacer si queréis pegar esas bolas bajas que botan dos veces en el green y paran en seco. Cuando lo consigáis, explicadme el secreto 😳 😉
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