Jungle Bird

Me parece que vamos a tener que empezar a acostumbrarnos a la presencia del famoso “Jungle Bird”. Lo que en un primer momento parecía un hecho anecdótico, su aparición en la entrega de premios del US Open, se ha vuelto a repetir en otros acontecimientos deportivos. Recordemos esta “primera vez”, en la que el director ejecutivo de la USGA, Mike Davies, ejerció de policía y sacó de la escena al intruso. Ojalá tuviera la misma decisión y ganas a la hora de combatir el juego lento……….pero eso ya es otra historia.

Tras este percance. todo parecía calmado este verano hasta que, el primero de septiembre, el ínclito volvió a aparecer en los medios por una aparición estelar en el partido de fútbol americano universitario de Notre Dame vs Navy. Veamos como se desarrolló la secuencia.

Lo que pocos se esperaban es que “Jungle Bird” (pájaro de la jungla) volviera a poner al golf en su punto de mira. Ha sido este fin de semana, en la entrega de premios del Women’s British Open, cuando este personaje ha vuelto a aparecer en las portadas de los medios de comunicación. Todo sucedió así.

¿Es este personaje un desequilibrado que busca simplemente notoriedad pública? Por los datos que tenemos, no lo parece. Su nombre real es Andrew James Dudley y su intención es luchar contra la deforestación que está sufriendo nuestro planeta. Para más datos, tiene desde página en Facebook, canal en youtube, cuenta en Twitter y hasta blog, pasando por la posibilidad de comprar camisetas u otros gadgets con su efigie.  En lo personal, procede de Wallasey (Reino Unido), tiene 40 años y seis hijos. Sea como fuere, “Jungle Bird” ha llegado para quedarse y tenemos que empezar a acostumbrarnos a escuchar su ya famoso grito de guerra (amén de sus guturales cantos) “stop de-fo-res-ta-tion”!!! (Paremos la deforestación)

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Imitaciones de swing

Tras varios días de sesudas reflexiones sobre las reglas de golf y el formato de la Fed-EX Cup, quizás es momento de que nos relajemos un poco viendo algunas de las mejores imitaciones de swings de profesionales del golf.

La mayoría de las veces, son los propios profesionales los que se imitan entre ellos. En este caso, Ryan Palmer aprovechó el “tirón” que estaba teniendo la interminable  rutina pre-golpe de Kevin Na para divertir un poco al público.

Aquí, podemos ver la excelente imitación que el profesional francés Richard Gillot hace de Colin Montgomerie. Yo creo que, literalmente, lo “clava”.

El mismo Gillot demuestra que no solo se le da bien el ocho veces ganador de la orden de mérito europea sino que incluso se atreve a imitar el swing de Miguel Ángel Jiménez. El resultado es espectacular.

Tiger se atrevió una vez, aunque fuera para uno de sus juegos de cónsola, a imitar el swing de Charles Barkley. Parece fácil pero, para alguien con su swing, emular al “gordo” no lo es.

Seguramente, el profesional del PGA Tour y Champions Tour Peter Jacobsen es uno de los personajes más divertidos de ver en un “clinic”. Sus imitaciones son excelentes  y una de las que más me gustan es la que hace del gran Arnold Palmer, delante de Arnold Palmer, al principio de este vídeo.

La imitación que Jacobsen hace de Jason Dufner también la encuentro muy lograda.

Para acabar, hay personas a las que esto de imitar les sale del alma. A este niño, fan de Rickie Fowler, ya se le ven maneras. Igual, dentro de unos años, lo veremos en algún vídeo 🙂

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John Daly

Una de las sorpresas de esta año 2012 en los circuitos profesionales ha sido la recuperación para el juego de John Daly. Con un talento descomunal para el golf, su “lado oscuro” ha tenido tanto protagonismo en los medios comunicación como sus éxitos deportivos. Hoy, en un día que estoy algo cansado, voy a articular una entrada del blog al estilo “Salsa Rosa” y no voy a hablar de lo deportivo sino de lo personal.

Antes de empezar, quiero hacer constar que le he visto jugar en directo y, en mi opinión, es todo un espectáculo, tanto por su juego largo como por su juego corto. Además, espero que los hechos que a continuación voy a relatar no se vuelvan a repetir en su vida porque creo que todos nos perderíamos a un excelente jugador que merece verse cada semana en las retransmisiones televisivas.

Como comentaba, los “affaires” privados de John Daly han tenido mucho eco en los medios de comunicación. Daly tampoco ha estado nunca muy dispuesto a ocultarlos y ha asumido sus consecuencias, ya sean deportivas (suspensiones y/o multas del PGA Tour) o extradeportivas (juicios, multas y demás) con absoluta entereza. Empezemos pues un breve repaso a esos “asuntillos” 🙂

1.- Problemas con el juego. Es público y notorio que Daly se ha arruinado varias veces por su afición a los casinos y las apuestas. Se dice que se ha gastado entre 50 y 60 millones de dólares durante los 12 años en que este problema dominó su vida. Él mismo explica que, tras perder contra Tiger Woods en el playoff del American Express Championship, Daly cogió los 750.000 dólares del premio y se dirigió a Las Vegas, donde acabó perdiendo 1.650.000 dólares en las máquinas tragaperras.

2.- Peleas conyugales. Contrariamente a lo que dice el refrán, su suerte en el amor ha sido paralela a la suerte en el juego. Daly ha tenido varios matrimonios fallidos, en los que se ha visto inmerso en todo tipo de problemas. Sin ir más lejos, su última mujer fue condenada en 2004 como participante, junto a sus propios padres, en un turbio asunto de venta de drogas y blanqueo de dinero. Las peleas llegaron a ser públicas y notorias, con episodios en los que el propio Daly manifestó que había sido atacado con un cuchillo de cocina por su propia mujer. Este es el aspecto con el que llegó al campo de golf en una de las ocasiones.

 3.- Alcohol. Aunque parece que hace unos años que su única afición es la bebida de cola, Daly también ha admitido que, durante mucho tiempo, consumir alcohol en grandes cantidades fue algo cotidiano en su vida. Ha ingresado varias veces en instituciones especializadas en desintoxicación y también protagonizó varios incidentes relacionados con la bebida. Desde ser expulsado de un avión por su estado hasta ser arrestado en 2008 en un local de la cadena “Hooters” por la misma causa. La foto de la policía que recuerda este último incidente es esta.

4.- Mujeres. Muchos de los problemas conyugales de Daly lo han sido por sus líos de faldas. Su última mujer, Sherrie, hasta escribió un libro sobre el tema, explicando como tuvo que luchar contra las pléyades de chicas ligeras de ropa que se querían acostar con su marido. Por lo visto, algunas lo consiguieron. Si a eso le sumamos el alcohol, se pueden dar escenas como esta.

5.- Sobrepeso. Todos los excesos, incluido el de fumar y comer compulsivamente, pasaron factura al físico de Daly. Su sobrepeso fue muy evidente hasta que en 2009 decidió someterse a una operación gástrica. Desde entonces, ha perdido muchos kilos y su aspecto es mucho más sano. Parece que la barriga de la izquierda de esta foto no volverá, de momento, al cuerpo de Daly.

6.- Incidentes varios. Algunos incidentes públicos no han beneficiado la imagen de Daly. Unos son clásicos, como usar una lata de cerveza como tee o entrenar solo en pantalones tejanos. Otros, más recientes, tampoco han ayudado a mejorar la percepción que sobre el jugador se tiene. Ha habido muchísimos abandonos en torneos, parecidos al protagonizado el año pasado en Australia, donde tiró todas sus bolas al agua intencionadamente para obligarse a la retirada.

Otras veces han sido los palos los que han pagado su frustración

En cualquier caso, John Daly sigue teniendo muchos seguidores por todo el mundo (yo, entre ellos). Tanto de su estilo “Grip it & rip it” como de su particular forma de vestir. Como siempre, sin avergonzarse de nada. En eso ha sido siempre más sincero que otros que se han pasado años guardando las formas públicamente y han acabado estrellados contra una boca de riego 🙂
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El stimpmeter

Durante la jornada de ayer del The Barclays se escucharon diversas quejas sobre la diferente velocidad de los greens con respecto a los dos días anteriores. Algunos jugadores hablaban de que los greens habían estado “dos o tres puntos” más rápidos que el jueves y el viernes. En cierta medida, sorprende que profesionales de este deporte hablen de “puntos” cuando sería mucho más correcto hablar de “pies”.

En 1935, un excelente jugador amateur llamado Edward S. Stimpson (a la sazón, campeón del Estado de Massachusetts) se encontraba disfrutando del US Open cuando presenció como Gene Sarazen fallaba un putt y su bola acababa reposando fuera del green por estar este excesivamente rápido con respecto a los demás. Como no podía ser de otra manera, el campo en el que se desarrollaba la competición era Oakmont CC. Esta situación hizo reflexionar a Stimpson sobre la importancia de conocer cuan rápido rodaban las bolas y, decidido a solucionar el problema, construyó un aparato que permitiera a los cuidadores del campo uniformizar su velocidad y evitar así que el patear se convirtiera en un arte adivinatorio.

El Stimpmeter, obviamente llamado de esta manera en honor a su inventor, consiste en una pieza metálica de 91 cms. de largo por 4,4 de ancho. Esta pieza, doblada en forma de V por su centro en toda su extensión, tiene un funcionamiento muy sencillo. En primer lugar, se busca una zona del green que sea lo más llana posible. Uno de sus extremos se eleva con un ángulo aproximado de 20° sobre el suelo y se lanzan consecutivamente tres bolas. Se comprueba que la distancia entre las tres bolas no es superior a 20,3 cms. y se establece una media de la distancia en pies a los que las bolas han viajado. Se repite la operación en el sentido opuesto al de la primera prueba y se vuelve a obtener la media en pies. La media de estas dos series (una en cada sentido) será la velocidad en pies del green, siempre que la diferencia entre las dos mediciones no sea superior a los 45,7 cms.

Evidentemente, esta es una explicación algo simplista del funcionamiento del stimpmeter ya que existen muchas variables que no se incluyen pero que pueden estar perfectamente presentes durate la medición. Pongamos por caso que deseamos saber la velocidad de los greens de un campo diseñado por Jack Nicklaus. Como sería prácticamente imposible encontrar un green que tuviera una sola sección llana, deberíamos acudir a la fórmula matemática que Douglas Brede creó para estalecer su velocidad. En cualquier caso, más allá de las aplicaciones prácticas que el stimpmeter tiene para los cuidadores del campo, de lo que es posible que se quejaran los profesionales ayer en Bethpage no era de la velocidad de los greens sino del incumplimiento de una de las reglas sagradas de la preparación del campo y que la USGA tiene en sus manuales. La de que, independientemente de la velocidad, la situación de las banderas permitiera parar la bola en sus inmediaciones. Eso ya no sería intentar identificar a los mejores sino que sería, sencillamente, injusto.

Os pongo el enlace a un vídeo en el que se puede ver el funcionamiento del stimpmeter

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Los “nicks” de los caddies (2ª parte)

La entrada de hoy no tiene misterio……vamos a continuar con la entrada de ayer sobre los apodos de los caddies:

– Ron Levin: Otro de los renombrados caddies del PGA Tour. Ha llevado la bolsa de grandes figuras como Jack Nicklaus y la de figuras efímeras como Todd Hamilton (sí, en su triunfo en el Open Championship de 2004 ante Ernie Els) o Anthony Kim. Su apodo en el tour es “Bambi” gracias al aspecto aniñado y desvalido que, a los 17 años, presentaba en su primera temporada como caddie.

– Mike Cowan: Trabajó, entre otros, para Peter Jacobsen (1978-1996) y para Tiger Woods (1996-1999). Woods le despidió por revelar en una entrevista que ganaba 1.000 dólares a la semana y el 10% de las ganancias del jugador californiano. En 1999 Cowan empezó a trabajar para Jim Furyk, hasta la actualidad. Con sus 64 años, es una de las leyendas de esta profesión. Su apodo es “Fluff” por el gran parecido que este caddie tenía con el antiguo jugador profesional y comentarista de televisión Steve Melnyk, al que llamaban de la misma manera.

– Jeff Medlen: Acompañó a John Daly en su victoria en el PGA Championship de 1991 y también llevó la bolsa de Nick Price durante sus triunfos en dos PGA Championship y un Open Championship. Su apodo en el tour era “Squeeky” (Chillón) porque su voz tenía un tono muy agudo. Desgraciadamente para él, siguió los pasos de alguno de sus colegas de esta lista y murió en 1997, a los 43 años, víctima de la leucemia.

– Steve Hale: Uno de los caddies que tienen un “major” en las vitrinas por accidente. Hale estaba trabajando para Jamie Lovemark en 2011 cuando el jugador se lesionó gravemente. Un rookie llamado Keegan Bradley le pidió a Lovemark si su caddie le podía ayudar en su primera participación en el PGA Championship……y el resto ya lo conocéis. Hale tiene como apodo “Pepsi” porque es un apasionado de esta bebida. Para no tener que cargarlas en la bolsa toda la ronda, cuando trabajaba en el Nationwide Tour, Hale distribuía las latas estratégicamente por todo el campo y luega las iba recogiendo para bebérselas.

– Basil Van Rooyen: Recientemente ha sido contratado (y despedido) por la golfista taiwanesa Yani Tseng pero ha estado ayudando a jugadores como Mark McNulty, Graham DeLaet, Mark James o David Frost. Su apodo en el tour es “Thirsty” (sediento) por su propensión a las bebidas “solo para adultos” tras una dura ronda de golf. Seguramente, una de las mejores épocas para él fue cuando trabajó para, sí, ¿su alma gemela?………….

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Los “nicks” de los caddies (1ª parte)

Al igual que ayer, hoy vamos a hablar de caddies. No obstante, no vamos a hablar de ningún aspecto formal de su trabajo sino de los apodos con los que son “bautizados” por jugadores y compañeros de fatigas. A veces, los apodos tienen que ver con características físicas fácilmente reconocibles, otras veces están relacionados con rasgos de su personalidad o guardan relación con alguna etapa de su vida. En esta primera parte vamos a ver el porqué de alguno de ellos:

– Jim Mackay: Es el archifamoso caddie de Phil Mickelson. LLevan juntos desde una clasificatoria seccional para el US Open de 1992 y ha participado prácticamente de todos sus éxitos. Su apodo, como muchos sabéis, es “Bones” (huesos). En 1990, Fred Couples le llamó así al no recordar su nombre y referirse a él con ese apodo por su esquelético cuerpo………hasta hoy.

– Greg Rita: Un excelente caddie que trabajó con Gil Morgan, Scott Hoch, Curtis Strange (con él ganó dos US Open) o John Daly (un Open Championship). En el trabajo le llamaban “Boats” (barcos) por el gran tamaño de sus pies. Murió a los 54 años, en 2010, tras un cáncer cerebral.

– Bradley S. Klein: Entre los jugadores a los que acompañó se encuentran Lon Hinkle, Bernhard Langer y Don Pooley. Le apodaban “Professor” (profesor universitario) porque ostentaba un doctorado en ciencias políticas. Con semejante “curriculum” era de esperar que no acabara sus días acarreando bolsas de 25 kilos por los campos de golf. Desde hace una década escribe en la revista especializada “Golfweek” y ha publicado varios libros sobre arquitectura de campos de golf.

– Alfred Dyer: Trabajó con Gary Player entre 1972 hasta 1990 y era conocido como uno de los tres grandes caddies de su época. Medía más de 1’95 y su apodo “Rabbit” (conejo) se lo ganó mientras jugaba al baloncesto en el instituto por lo mucho que saltaba.

– Steve Duplantis: Llevó la bolsa, entre otros, de Jim Furyk, Rich Beem y Tommy Armour III. Tenía una cierta “debilidad” por la vida nocturna y era frecuente que llegara tarde a cumplir con sus obligaciones. No obstante, su excepcional calidad como caddie impedía que le despidieran por sus reiteradas faltas de puntualidad. De ahí su apodo “Asbestos” (amianto). La broma viene del inglés “fire”, que se puede traducir como despedir pero también como quemar. Duplantis era como el amianto, “fireproof” (traducido como “a prueba de despido” y no como “a prueba de fuego”). En enero de 2008, pasada la medianoche, Duplantis tropezó en un bordillo y cayó a la calzada, siendo atropellado por un taxi. Murió en el lugar de los hechos.

                                                                    Duplantis, “en acción”

Continuará mañana……………

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