Rory gana al ralentí

Ya tenemos vencedor en el PGA Championship; Rory McIlroy. El joven jugador norirlandés se ha adjudicado su segundo “major” a la tierna edad de 23 años, algo que ni siquiera Tiger Woods consiguió en su momento. Lo más curioso del asunto es que McIlroy no ha ganado en Kiawah Island “a la Congressional” sino que ha dado la sensación de no haber desplegando su mejor juego durante la mitad del torneo. Diría que eso incluso le da más mérito a su victoria, porque aquí se han concentrado los 103 primeros jugadores del planeta según el ranking mundial.

Solo en la primera y en la última jornada del PGA Championship se ha podido ver algo parecido al cuasi-infalible Rory del US Open 2011, pero eso ha sido suficiente para que nadie le haya podido inquietar. Ni “montaña rusa” Woods, ni “experto en reglas” Pettersson (mañana le dedicaré una entrada en el blog), ni un Ian Poulter que el último día se ha dedicado a realizar una completa simulación de su agresivo juego “made for Ryder Cup”, han aguantado el ritmo impuesto por el novio de Caroline Wozniacki.

¿Se abre una nueva era en el golf mundial? Eso es algo que, tras el US Open del año pasado, también se escuchó. Con este triunfo, Rory McIlroy recupera el nº 1 del mundo y, aunque Luke Donald  no es el mismo del año pasado, Tiger Woods está completando una temporada excelente que le puede llevar de nuevo a dominar el OWGR en pocos meses. Ante una figura tan importante como la del californiano, el cambio de cetro no puede ser tan brusco. Tardará un poco más de tiempo pero ya tenemos sucesor oficial. El PGA Championship nos acaba de confirmar que lo de Congressional no fue una casualidad.

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A la PGA no le importa el golf

Personalmente, más allá de que nos hayamos quedado todos con la miel en los labios delante de la pantalla de televisión (o del ordenador), creo que la actitud de la PGA con respecto a la tercera ronda de su torneo ha demostrado a las claras que solo les interesa el dinero y no el golf.

Anteayer, los responsables de la PGA fueron informados de la alta probabilidad existente de que una tormenta, como finalmente ha sucedido, interrumpiera el torneo. Solo quedaba un jugador (Joost Luiten) por terminar la segunda ronda, y solo tenía que jugar el hoyo 18. En lugar de adelantar las salidas y hacer jugar en partidas de tres jugadores por los “tees” del 1 y el 10 para ganar tiempo, solo para contentar a la cadena de televisión que retransmite este evento (CBS), la PGA decidió mantener las salidas a partir de las 08:50 por el “tee” del 1 y con dos jugadores. La consecuencia ha sido que 26 participantes, la mayoría de los que encabezaban el torneo, se han quedado sin poder acabar su vuelta y deberán retomar el juego mañana a las 07:45. Una vez concluida la tercera ronda, la vuelta final empezará con partidas de tres jugadores, por dos “tees”, desde las 11:44 hasta la 01:45.

Lo peor de todo esto es que, más allá de interrumpir un torneo, se interrumpen los  ritmos individuales de los participantes por intereses económicos. Ayer, varios jugadores se encontraban inmersos en una dinámica realmente positiva (Rory McIlroy, Vijay Singh o Adam Scott) mientras otros estaban justamente en el lado contrario (Tiger Woods, Ian Poulter o Jamie Donaldson). Esas dinámicas pueden quedar afectadas definitivamente por un intervalo reducido de horas; no hay más que ver la diferencia de juego de Tiger Woods entre el viernes y el sábado. En mi opinión, este tipo de problemas deberían evitarse a toda costa. Imposible no es porque, precisamente durante el último día del torneo de la semana pasada, el WGC-Bridgestone Invitational, ocurrió algo parecido y los organizadores le dieron pronta solución (en inglés).

Con referencia a lo acontecido en el campo, esto fue lo que yo vi:

Rory McIlroy: El norirlandés volvió al juego de la primera jornada y consiguió cinco birdies en sus primeros ocho hoyos, lo que le catapultó al liderato. No obstante, el par del (hoy corto en longitud) hoyo 3 fue el más meritorio. Tras quedar su bola injugable en la rama de un árbol, McIlroy hizo “approach” y putt para seguir apostando por el triunfo. Un postrero bogey en el hoyo 9 le impide liderar en solitario (-6).

Vijay Singh: Los viejos roqueros nunca mueren. 49 años y todavía peleando por un “grande”. Es cierto que los campos diseñados por Pete Dye parece que le gustan (ganó el PGA Championship de 2004 en Whistling Straits) pero nadie se esperaba verlo ahí arriba. Con birdies en los hoyos 1 y 7, promete dar guerra (-6).

Adam Scott: Tras los últimos hoyos del Open Championship, tampoco eran muchos los que esperaban que se recuperara tan pronto. Cuatro birdies en sus últimos cinco hoyos le dejan a solo uno del liderato (-5). Una victoria suya daría una alegría a muchos de los que creemos que la calidad que atesora y su actitud merecen un triunfo así.

Tiger Woods: El protagonista de la jornada, aunque fuera negativamente. Todos los putts que los dos anteriores días habían entrado, ayer no lo hicieron. Tres bogeys entre los hoyos 4 y 7 le enviaron a la 11ª posición, a cinco golpes de los líderes. Su ya famoso “síndrome del fin de semana” amenaza con dejarle sin un “major” hasta el año que viene…….o quizás hasta nunca jamás.

Trevor Immelman: Le menciono por dos razones. Es uno de los jugadores con mejor swing del circuito y no se entiende como su victoria en el Masters de 2008 le pudo hacer tanto daño. La segunda es que este torneo le debe traer buenos recuerdos porque fue  en Kiawah Island donde ganó en 2003, junto a Rory Sabbatini, la Copa del Mundo por equipos. Marcha con -2 en la tercera jornada y -3 en el total.

Como siempre, os dejo el link de los mejores momentos del día.

HIGHLIGHTS

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Y Kiawah Island sacó las uñas

Ya habíamos comentado en la entrada del blog sobre la primera jornada del PGA Championship que los resultados que se habían producido eran demasiado altos. Y es que faltaba el componente principal que hace que el Ocean Course se convierta en el campo más difícil de los EEUU; el viento. Además, su aparición fue en forma huracanada, con rachas de más de 50 kms/h. ¿El resultado? Solo 4 profesionales jugaron su ronda bajo par del campo ayer y, de los 44 que estaban en rojo en la clasificación en la primera jornada, solo 10 pueden hoy ver un signo negativo delante del número de golpes con respecto al par del campo. Hubo casos en los que se superaron los 90. Concretamente, Doug Wade (profesional de club), firmó 93 impactos y figura último con un total de +32.

Según las previsiones meteorológicas, parece que el sábado y el domingo volveremos a la versión “amable” del campo, con lo que la jornada del viernes no habrá definido quién va a ganar el torneo sino quién NO lo va a ganar. Entre estos últimos, están Lee Westwood, Matt Kuchar, Webb Simpson, Rickie Fowler, Martin Kaymer o Sergio García.

En el lado opuesto, la nómina es muy extensa porque, como se demostró el primer día, casi cualquier jugador puede hacer resultados realmente bajos que lo catapulten al liderato. En cualquier caso, lo que yo ví ayer fue esto.

Tiger Woods: A Tiger le gustaría que el tiempo de todo el fin de semana fuera el de ayer porque pocos jugadores se desenvuelven tan bien en condiciones tan duras como él. El viernes dio golpes de genio, pateó como en sus mejores tiempos….y tuvo suerte en alguno de sus putts. Yo le conté dos en que la bola viajó 360º por el borde del agujero para acabar entrando. En el hoyo 18, si no hubiera sido porque las tribunas devolvieron su bola al campo tras un pull, seguramente hubiera tenido peor resultado que un bogey. En condiciones de juego “normales” va a tener muchos más enemigos.

Carl Pettersson: Por un momento, pareció Joost Luiten el jueves. Cuando mayor ventaja tenía, encadenó tres bogeys consecutivos en sus tres últimos hoyos que le condenaron al co-liderato. No obstante, sus 74 golpes no se pueden considerar una mala tarjeta. Veremos como reacciona hoy.

Vijay Singh: Su ronda de -3 es sencillamente increíble. Que alguien, con el viento que hacía, pueda conseguir cinco birdies, da la medida de lo bien que jugó. En este aspecto, la experiencia es un grado…..y de eso a Singh le sobra.

Ian Poulter: Yo creo que, solo por como jugó ayer, Poulter ya debería ser seleccionado para la Ryder Cup. Se volvió a ver al jugador de mirada asesina a que nos tiene acostumbrados en los partidos match-play. Hay que tenerlo en cuenta para el triunfo final.

Rory McIlroy: Yo le vi bastante flojo para la clase que atesora. Me sigue sorprendiendo que jugadores que han crecido jugando en las mismas condiciones que ayer, no le saquen más partido a los días ventosos. Irlanda (del norte, en este caso) es el paraíso del viento, y creo que Rory no aprovechó bien su oportunidad.

No hay que descartar a otros jugadores como Adam Scott y Phil Mickelson. Sí, son capaces de lo peor pero, por su gran calidad, también de lo mejor. Veremos lo que nos depara el “moving day” y quién queda en disposición de levantar el trofeo el domingo.

Para acabar, una situación curiosa que se vivió en el campo, con Peter Hanson y Ángel Cabrera de protagonistas. El sueco epaló un mal golpe que, con la ayuda del viento, estuvo a punto de lesionar al argentino.

Para ver los highlights, hay que clicar AQUÍ

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PGA Championship, día 1

Finalizó anoche la primera jornada del último “major” del año, el PGA Championship. Como se puede leer en el apartado “sobre el blog”, este no es un espacio de noticias sino de opinión. Por ello, la entrada consistirá en nombres de jugadores y opiniones. Para noticias está la cuenta de twitter.

Carl Pettersson: Sueco de nacimiento pero estadounidense de adopción, su curioso swing de dos planos funcionó perfectamente en Kiawah Island y no cometió ni un solo error en su tarjeta. Año 2012; 2º en el Sony Open, 2º en el Shell Houston Open y ganador del RBC Heritage  (Harbour Town Golf Links) Lidera el torneo con -6 y no es Joost Luiten.

Rory McIlroy: Por momentos, ayer recordó al Rory de Congressional. Le pegó al driver como entonces y, en los pocos errores que cometió, recuperó muy bien. Cinco birdies y trece pares. Impecable.

Joost Luiten: Arrancó como un tiro desde el hoyo 10 y se situó con -8 a falta de 4 hoyos para finalizar su ronda. Es un excelente jugador (pasó a profesional con un handicap +5 y, en la R2D, fue 28º en 2010 y 24º en 2011), pero una de sus virtudes no es precisamente la fortaleza mental…..por lo que firmó cuatro bogeys seguidos para acabar con una ronda de 68 golpes, que no está nada mal.

Gonzalo Fernández-Castaño: Sopresón el rendimiento del español (-4). Se le nota que tiene ganas de ir a la Ryder Cup y quiere demostrarlo. Veremos si consigue mantener este nivel de juego las cuatro jornadas. Os dejo una entrevista con él, tras su ronda (aunque seguramente tiene más motivos ahora que entonces, no se le ocurrió decir algo como “Rajoy, nos vas a dejar en pelotas a todos”. No hubiera estado mal)

John Daly: La elección sentimental de muchos. La semana pasada, en el Reno-Tahoe Open, ya consiguió un Top-5 y siempre ha tenido calidad para jugar al más alto nivel. Otra cosa es que la cabeza acompañe. Le he visto jugar en directo y es todo un espectáculo. Espero que acabe muy arriba, aunque dudo que Davis Love III apueste por él para la Ryder Cup como elección del capitán (es una broma, claro). -4 en el torneo.

Adam Scott: Excelente reacción del australiano tras la debacle del Open Championship, con una tarjeta de -4. Tiene juego para ganar, y me gustaría que así sucediera porque ya le toca.

Tiger Woods: Mi impresión fue que jugó peor de lo que su resultado indica. Algunas recuperaciones “marca de la casa” le pusieron donde está. Tras la ronda matinal, se fue al campo de prácticas a dejarse grabar por Sean Foley y corregir su swing. Marcha con -3.

M.A. Jiménez: A pesar de no irle nada el campo por su longitud, dio una lección de juego que le ha situado, con -3, en la zona noble de la clasificación. Excelente.

En el aspecto negativo, hay que destacar a tres jugadores. El primero es Martin Kaymer, que no levanta cabeza desde hace meses y que se va a perder, sí o sí, la Ryder de este año. La segunda decepción es Sergio García. Cansa hablar siempre de su penosa actitud en el campo pero es que él no nos deja otra opción. Está a tres golpes del corte y deberá jugar muy bien para demostrarle a J.M. Olazábal que se merece ir a la Ryder si no se clasifica automáticamente. El tercero, que esta mañana me he dejado olvidado, es Lee Westwood. Ya no se trata de que sea el mejor jugador, junto a Luke Donald, sin un “grande”….es que abrir el torneo con un +3, con la Ryder tan cerca, no parece que sea un buen augurio.

Parece que Kiawah Island no fue el “coco” que se suponía y muchos jugadores firmaron tarjetas bajo par. No creo que la PGA quiera que esto sea un festival de birdies, por lo que espero que las posiciones de bandera se vayan poniendo más difíciles y empecemos a identificar a los mejores jugadores del torneo (por parafrasear a Sandy Tatum).

La PGA of America solo publica un link de los highlights (y nos joroba a los que trabajamos en WordPress) con lo que aquí abajo os lo dejo.

HIGHLIGHTS

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El PGA Championship, ¿un torneo con futuro?

Han sido diversas las voces que se han alzado estos día planteando cambios en el PGA Championship. Por una parte, existe un debate sobre si el 4º “grande” del año debería seguir incluyendo a los profesionales de club entre los participantes. Aunque actualmente no son más de una veintena, la realidad es que la brecha de juego entre los profesionales de club y los profesionales del tour se ha ido agrandando paulatinamente con el paso de los años. Jack Nicklaus declaró hace poco (en inglés) que, aunque en los comienzos de su carrera algunos profesionales de club eran capaces de derrotarle, en la actualidad eso ya no es posible. Desde el año 2000, la mejor clasificación de un profesional de club en el PGA Championship ha sido el 31º lugar (Chip Sullivan, 2004). En 2003 y 2008 ningún profesional de club pasó el corte, y, desde 2006, ninguno de ellos ha acabado más arriba de un 68º lugar en este torneo. Además, desde 1968, los profesionales de club tienen su propio torneo, el PGA Profesional National Championship.

Por otro lado, también se habla de “recompensar” a Asia de alguna manera por su creciente número de importantes torneos y la importancia que este continente como mercado. Evidentemente, como se puede leer en el artículo del último enlace (en inglés), la PGA estadounidense se ha negado categóricamente a trasladar geográficamente su “major”.

Yo soy partidario de realizar modificaciones. En este artículo de Golf Digest se proponían diversos cambios para hacer el torneo más atractivo pero, personalmente, mi opinión es que se podría espaciar algo más con respecto al Open Championship y se podría cambiar el formato a Match-Play. No hay que olvidar que el PGA Championship se jugó bajo esta modalidad desde 1916 hasta 1957, y no estaría nada mal ver una final de un “grande” bajo la extrema tensión de jugar cara a cara. Incluso, para hacerlo más entretenido televisivamente hablando, se podrían dilucidar así las ocho primeras posiciones (al estilo del Accenture -Match-Play). En cualquier caso, de lo que no soy partidario es de que haya más de cuatro “majors” al año porque se perdería la emoción que da el saber que hay pocas oportunidades para ganarlo. Pasa un poco como el mundial de fútbol o las Olimpiadas….y el The Players Championship está acechando.

Os dejo con algunos de los mejores momentos del PGA Championship

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El enemigo oculto de Kiawah Island

Se ha hablado mucho estos días de las grandes amenazas que acechan a los jugadores en el campo donde se va a celebrar el PGA Championship, el Ocean Course de Kiawah Island. Hemos visto como se destacaba su longitud (aunque el campo se puede alargar hasta los 7.257 metros, en el PGA Championship se jugará en 7.019 metros), su extrema dificultad (desde los tees de campeonato, su slope de 153 y su valor de campo de 79.7 le convierten en el recorrido más difícil de los EEUU) o la influencia que factores meteorológicos como el viento o la lluvia tienen en el juego (las previsiones no son muy halagüeñas, más viendo lo que ha sucedido hoy)…….pero se ha hablado muy poco de un factor tan decisivo como la hierba con que está sembrado; la paspalum. Se trata de un tipo de hierba que la mayoría de jugadores no han experimentado nunca ya que en el PGA Tour no es habitual (solo se juega en el Mayakoba Golf Classic o en el Puerto Rico Open)

Diseñada básicamente para soportar el riego con agua con alto contenido salino o poco reciclada, la hierba paspalum tiene una serie de características que dificultan el juego. La más importante de ellas es que su hoja es más gruesa y densa que la del tipo bermuda o fescue. Por ello, la bola de golf rueda muy poco, ya que ofrece mucha resistencia. Si a eso le añadimos que Kiawah Island se podría catalogar como un campo links, en el que encontramos un buen número de greens elevados (tipo “flan”), ya tenemos la ecuación completa. Los típicos golpes rodados de este tipo de campos no son posibles en Kiawah y hay que jugar por arriba, exponiéndose a los elementos. El comentarista de Golf Channel, Frank Nobilo, lo explica muy bien.

Veremos lo que acontece esta semana en el PGA Championship. Viendo la dificultad del campo, no sería de extrañar, como dice Ernie Els en su blog del PGA Tour (en inglés), que el resultado final estuviera por encima del par. Y, hablando de Els, hay que recordar que él es uno de los grandes jugadores que nunca ha ganado este torneo. Los otros nueve son:

Que lo difrutéis!!!!

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Un comienzo soñado

Los inicios de cualquier jugador profesional no suelen ser fáciles. Con la excepción de las grandes estrellas de este deporte, la inmensa mayoría de los jugadores que deciden ganarse la vida con el golf tienen que sufrir un duro “periodo de carencia” en el que pasar un corte y ganar algo de dinero para pagar los gastos que se generan al viajar se hace difícil. No es el caso de Ben Kohles.

Este joven jugador de 22 años abrazó el profesionalismo a finales del pasado mes de julio, tras participar en la Porter Cup (finalizó empatado en la 18ª plaza) Su primera oportunidad en el golf de pago se la dieron en el circuito Web.com (antiguo Nationwide Tour) cuando le invitaron, junto a otros 11 “all americans” más, a participar en el Children’s Hospital Invitational. Decidido a aprovechar la oportunidad, firmó dos birdies en sus tres últimos hoyos para empatar en la primera posición final y ganar posteriormente el torneo con un nuevo birdie en el primer hoyo del play off ante Luke Guthrie. Un sueño hecho realidad y 144.000 dólares más en el bolsillo. Pero ahí no acaba todo.

Lejos de relajarse, Kohles se presentó al siguiente torneo del circuito Web.com, el Cox Classic de este fin de semana. Tras tres jornadas, marchaba en 3ª posición, pero se sacó de la manga un excelente 62 el último día que le dio la victoria final por tres golpes sobre el segundo clasificado. Otra vez vencedor de un torneo y 117.000 dólares para su cuenta bancaria.

Nadie en la historia del PGA Tour ha conseguido algo igual; sin haber jugado nunca un torneo profesional, Ben Kohles ganó los dos primeros eventos a los que se presentó. Y no en cualquier “mini-tour” sino en el segundo mejor circuito de su país. Ahora, figura como 2º clasificado en la lista de ganancias del Web.com, lo que le asegura la tarjeta del PGA Tour para la temporada que viene. ¿Su siguiente reto? ¿Quizás ganar tres torneos seguidos? Lo sabremos la próxima semana. Os dejo los highlights de su último triunfo.

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¿Es la LPGA racista?

En junio de 2011, una golfista norteamericana de 16 años llamada “Lexi” Thompson pidió a Mike Whan, comisionado de la LPGA, una exención para presentarse a la Escuela de Clasificación de este circuito. La razón era que, al ser menor de 18 años, no podía participar en ella (para más información, hay que leer este artículo). Whan accedió y, tras ganar la primera fase de la Escuela de Clasificación en el mes de julio por 10 golpes, Thompson ganó también el Navistar Classic de la LPGA. Al ser menor de 18 años, le fue denegada su petición para participar como miembro de pleno derecho de la LPGA en base a su victoria. Tras una intensa campaña de toda la prensa especializada norteamericana para que la LPGA cambiara de opinión, Mike Whan cedió y no solo no le impidió la participación en la Escuela de Clasificación de la LPGA sino que le concedió directamente el status de miembro de pleno derecho en base a su demostrada capacidad para competir en el circuito.

Moriya y Ariya Jutanagarn son dos jugadoras amateurs, originarias de Tailandia. Sus carreras como aficionadas son espectaculares. Moriya, la hermana mayor, es la nº 10 en el ranking mundial y acaba de cumplir los 18 años, con lo que va a presentarse a la Escuela de Clasificación de la LPGA. Ariya, la hermana pequeña (16 años), es todavía mejor que Moriya. Nº 2 del ranking mundial amateur, mejor jugadora junior del año 2011, ganadora de innumerables torneos, recientemente ha defendido con éxito su título de campeona del US Junior PGA que el año pasado ya ganó por una diferencia de 10 golpes. La última jugadora que consiguió dos victorias consecutivas en este torneo fue Inbee Park, ganadora la semana pasada del Evian Masters. Ariya ha participado este año en dos evento de la LPGA; el Honda LPGA Tahiland (12ª posición, con -7, por delante de “Lexi” Thompson) y el Kraft Nabisco Championship (22ª posición, con -2, otra vez por delante de Thompson).

Los padres de Ariya han solicitado a Mike Whan que permita a la más pequeña de la Jutanugarn presentarse a la Escuela de Clasificación de la LPGA porque no pueden asumir los gastos de acompañar a sus dos hijas en circuitos diferentes. La respuesta de la LPGA ha sido negativa.

En mi opinión, Ariya ha demostrado sobradamente que tiene capacidad para jugar, no solo la Escuela de Clasificación, sino también en la LPGA. Quizás su mayor problema es que ni es norteamericana ni tiene a la prensa de ese país detrás para presionar a Whan. Esperemos que el comisionado reflexione y permita a esta jugadora acompañar a su hermana en su periplo. Sus propias decisiones con respecto a otras jugadoras deberían permitirle recuperar la objetividad perdida.

 

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