Open Championship 2017, día 1

Ya ha finalizado la primera jornada del Open Championship y la verdad es que son tantas las cosas que han sucedido que es complicado saber por donde empezar. En el plano deportivo, lo más significativo es el dominio que los golfistas estadounidenses están demostrando en tierras británicas. El trío Jordan Spieth, Brooke Koepka, Matt Kuchar encabeza la clasificación con un -5 que el comenzar el día parecía poco menos que imposible de alcanzar dadas las condiciones climatológicas. Lo curioso del caso es que el camino seguido por ellos hasta el liderato es totalmente diferente.. Mientras Spieth solo conseguía poner la bola en calle en el 35% de las ocasiones, posteriormente sorprendía con un 83% de greens en regulación, lo que le permitía embocar algunos putts cruciales para su resulado final. Koepka, por su parte, y tras varias semanas sin casi tocar un palo, estaba bastante más acertado con el drive (64%) pero mucho menos con el approach (solo un 50% de greens en regulación)…….entuerto que solucionó utilizando solo en 21 ocasiones su putter 😯 Kuchar estuvo más regular con el drive (42%) que Spieth, pero menos que Koepka. En el approach fue al revés (66% de GIR), y con el putter se quedó entre los dos (25 putts). Mañana, con una previsión meteorológica que anuncia lluvia y fuertes vientos por la tarde, veremos si son tan recursivos como hoy. Por detrás, jugadores con posibilidades como el “ball striker” Paul Casey o un renacido Ian Poulter (no tanto si se tiene en cuenta que acabó 2° en Royal Birkdale la última vez que el Open lo visitó) intentarán defender el honor europeo.

En otro orden de cosas, concretamente en el plano estético, el día también ha tenido sus protagonistas. El más destacado ha sido Justin Thomas, que ha generado muchos comentakos por su corbata. Personalmente no le veo el problema, sobre todo teniendo en cuenta que Angus Young lleva años tocando con AC/DC con una muy parecida…..y además en pantalón corto 🙂

Jason Day tampoco ha sido ajeno a las críticas por sus “joggers” y su “high tops” de Nike. Tras haber visto de esta guisa a Rickie Fowler y -sobre todo- a Tommy Fleetwood, no entiendo como todavía hay quien se escandaliza por estas cosas. Tienen menos tolerancia que los dirigentes de la LPGA con las minifaldas, que ya es decir.

Otro clásico de este tipo de secciones es John Daly, que apareció de esta guisa en el tee de salida. Los pantalones de postales del mundo son una nueva vuelta de tuerca hasta para él.

Otro que ha demostrado dotes ha sido el reciente hijo de Chris Wood, que se ha vestido convenientemente para animar a su padre en el tercer “grande” del año. Como se puede ver en la foto, su estilismo es insuperable 🙂

Para acabar, un detalle muy tierno que nos demuestra la conciencia británica para con los animales. Resulta que durante el día de hoy uno de los marcadores gigantes del Open Championship ha estado cerrado……………porque unos inocentes pajarillos habían hecho el nido allí 😯 Así lo ha recogido fotográficamente la cuenta del European Tour.

PD: Mañana intentaré hablar de la nueva “no-penalidad” de Jon Rahm, al que sus compañeros de trabajo ya empiezan a mirar maliciosamente.

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Semana de Open Championship 2017

Ya estamos en semana de Open Championship, mi torneo favorito del año. Este 2017 toca jugar Royal Birkdale, uno de esos campos icónicos donde los haya. Situado al norte de Liverpool, este diseño de Frederick G. Hawtree y
J.H. Taylor ha sido testigo de grandes momentos de nuestro deporte como dos Ryder Cup (1965 y 1969, con la célebre “the concession” de por medio), ha conocido a vencedores del “grande” más antiguo de la talla de Arnold Palmer (1961), Lee Trevino (1971), Johnny Miller (1976) y Tom Watson (1983), o ha presenciado la victoria todavía como amateur de Marta Figueras-Dotti en 1982.

Una alegría para muchos el recibir esto

Hoy Henrik Stenson ha devuelto la jarra de clarete que ganó brillantemente el año pasado, y lo ha hecho cual Marty McFly, llegando al campo en un coche de la marca Mercedes que parecía sacado directamente de la saga “Back to the Future” 😯

La clave, como en casi todos los Open va a estar en la climatología. Si bien se esperan algunas lluvias, para evitar que los mejores jugadores del mundo destrocen este recorrido se necesita viento. Afortunadamente, se espera que el Dios Eolo haga acto de presencia, con lo que algo de emoción parece que vamos a tener.

Dudo que el R&A corte el rough a última hora, como la USGA 😉

Otro de los problemas a los que los jugadores se van a enfrentar son los clásicos “pot bunkers”. Uno de los profesionales que han probado una nueva técnica ha sido John Hahn, que ha publicado un vídeo en el que se puede comprobar que el “Happy Gilmore” también se puede aplicar a las trampas de arena 😯

En el apartado de material tenemos la bolsa conmemorativa que TaylorMade ha facilitado a sus jugadores. La inspiración es claramente británica, como se puede ver en el interior de los bolsillos.

Para acabar, un bonito detalle de los palos de Adam Hodkinson, un desconocido profesional que no obstante jugó junto a Danny Willett en sus años como junior. Para conmemorar un momento tan importante como es participar en un Open Championship, Ping ha grabado en sus palos tan memorable fecha. Un bonito detalle que hará aún más inolvidable ese momento para él 😉

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Potpurrí veraniego 2017 (I)

Ya estamos en el mes de julio, por lo que creo que ya se puede inaugurar formalmente la época de potpurrís estivales en el blog. Así, es posible que durante las próximas semanas los artículos del blog sean algo más superficiales…..siempre y cuando la RFEG no haga alguna de las suyas y me “obligue” a hablar de ellos, claro :mrgreen:

Hoy tenemos varios protagonistas, empezando por la curiosa situación en la que se encontró un jugador llamado Ian Ward tras gopear su bola cerca de un obstáculo de agua. Al parecer, un bonito cisne blanco que se encontraba en el lugar la “adoptó”, dejando al amigo Ian en la tesitura de dejar a su Titleist sin “progenitor”. Esta fue la estampa 🙂

El siguiente en la lista es un jugador llamado Connor Vandenbos, que en su última visita al campo de golf se encontró con un golpe algo “complicado”. Como se puede comprobar en la foto, se había abierto un “sinkhole” en medio del bunker en el que casi cabía una persona. Ya se sabe, hay que seguir la máxima de “juegue la bola como repose” 🙂

Tengo que reconocer que la situación me recordó a lo vivido por Mark Mihal en 2013, que fue engullido por uno de estos sumideros en Illinois, siendo necesaria la intervención de sus amigos y una cuerda para rescatarlo. En esta entrada del blog hablé del caso y este es el vídeo del suceso:

Para acabar, un desastre natural que podría haber acabado en tragedia. Todos sabemos que hay veces en que el emplazamiento de un campo de golf aprovecha los acantilados para crear vistas de las que quitan el hipo. El problema es que la erosión es un proceso que no se detiene nunca, por lo que tarde o temprano esa pared va a acabar cediendo, sobre todo si su composición es la piedra arenisca dominante en el sur de Inglaterra. Esta vez el deslizamiento de tierras ha tenido lugar en Dorset, donde ha cedido gran parte de la pared costera a causa de las fuertes lluvias. Ello ha afectado a una parte del Widport&West Dorset Golf Club, que ha quedado como se ve en las fotos, vía Polesworth Geography en Twitter:

Quizás habrá quien se habrá fijado en unas pequeñas figuras al lado del desprendimiento. Sí, son los gilipollicas de la semana, asomándose a una zona de terreno muy inestable aún y a riesgo de acabar haciendo el hoyo 19 con San Pedro (ampliación del Daly Mail).

En fin, que en el golf también hay mucho tonto suelto :mrgreen: Por cierto, vale la pena ver los precios de los abonos de este club, con tarifas de 416 euros/año para los jóvenes de 25 a 30 años, o de 715 euros/año por jugar entre semana. Qué envidia 🙁 Hasta la próxima.

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Dos juventudes diferentes

Dicen que la juventud está en el cerebro, y tengo que reconocer que comulgo con esa idea. Hoy voy a presentar dos casos en los que se pueden ver las diferencias entre dos personas de mediana edad. El primero de ellos es Adolfo J. Luna, director de torneos en la RFEG y “periodista” en el portal Ten Golf. Sí, parece hay quien opina que se puede informar con independencia de lo que sucede en este deporte mientras el organismo que rige nuestros designios le llena el bolsillo. Si buscan artículos críticos sobre sus empleadores no los van a encontrar porque -para entendernos- estamos ante una especie de “Marhuenda” golfístico. Según pone en su perfil, nació en 1988.

Hoy, este personaje ha intervenido de motu proprio en el hilo abierto por Golf76 sobre la imposibilidad de asistir como público al Campeonato Mid-Amateur en Puerta de Hierro con las siguientes “perlas”:

Es decir, defiende que se celebre este torneo en un club donde nadie va a poder entrar a verlo, y sugiere que si se pregunta el por qué se ha elegido ese campo resulta que solo es por puro “morbo” de los inquirientes 😯 Balones fuera, que se dice figuradamente. Se trata de una versión casposa de una mente que por su edad debería estar pensando en como conseguir que más gente se enganchase a este deporte en vez de justificar el elitismo y la exclusión de los actuales dirigentes.

El segundo caso es diferente. Ayer tuve la oportunidad de hablar largo y tendido con Josué Mascuñán, el joven director comercial del campo de Vallromanes (Barcelona) desde hace poco más de un año. Para los que no lo sepan, Vallromanes es la cuna del nefasto actual presidente de la federación catalana, Alberto Durán, y un club con una larga tradición elitista. Recuerdo que hace no mucho era imposible encontrar un torneo abierto en su calendario. A pesar de las resistencias encontradas entre sus propios socios, y con el apoyo de la también nueva junta directiva, Mascuñán y cia. han sido capaces de revertir la tendencia de pérdida de jugadores facilitando el acceso al campo. Si antes había que pagar la clásica entrada de varios miles de euros para conseguir la tan ansiada acción, ahora esa barrera casi se ha diluido. Durante un año, el jugador solo paga la cuota de mantenimiento mensual del campo (190 €), y al cabo de ese tiempo el aficionado puede hacerse socio pagando unos 650 € que se pueden fraccionar en varias veces.

Vallromanes

Yo no me podría permitir pagar estas cantidades, más que nada porque mis prioridades están en otro lugar, pero no se puede negar que ver este tipo de cambios ayuda a pensar que hay personas que empiezan a entender el golf desde otra perspectiva. Tras varios años viendo como el número de socios disminuía, el goteo se ha invertido y han ganado 50 de ellos en poco tiempo. Además, no hacen pagar cada vez que juegas, lo que contrasta con otros campos cercanos que son vistos como más accesibles pero que te pueden acabar costando más. El verano pasado, para compensar unos costes de mantenimiento en época estival, ofertaron green fees a 25€, lo que entiendo que también está muy bien teniendo en cuenta lo que se estila por estos lares. Ye sé que implantar un abono barato solo para las tardes de los días laborables sería demasiado incluso para él, pero tampoco es mala idea 😉

¿Funcionan todos los clubs igual? No, pero más vale que empiecen a hacerlo. El Club de Golf Barcelona (antiguo Masia Bach), se ha quedado en unos paupérrimos 400 socios para mantener 27 hoyos de golf. Ahora empiezan a ingresar dinero con los tour operadores y el hotel, pero tarde o temprano tendrán que abrir sus puertas a los aficionados locales si no quieren acabar pasando problemas. Por de pronto, las recientes elecciones ya le han costado el cargo a su director comercial general, con lo que ahí tienen una buena oportunidad de contratar a alguien con una mentalidad más de acuerdo a nuestros tiempos. Quizás a corto plazo algunos protestarán por dejar acceder al club pagando mucho menos de lo que ellos pagaron, pero a medio y largo plazo puede significar la diferencia entre sobrevivir o tener que cerrar. El balón está en su campo.

Club de Golf Barcelona, un bonito diseño de JM Olazábal

 

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Homenaje a Sandy Tatum

Ayer se supo del fallecimiento de Sandy Tatum una de las figuras más importantes del golf en los EEUU. En homenaje, rescataré un artículo que escribí en 2011 para una web ya inactiva y que creo que nos puede dar una idea de cuanto amaba este deporte. Ya sin más dilación, días de luces y sombras 🙂

“Corría la primavera del año 1942 y en el equipo de golf de la Universidad de Stanford los nervios estaban a flor de piel. No había suficiente con que su país se hubiera incorporado pocos meses antes al bloque aliado para hacer frente a la amenaza nazi sino que, ahora, producto de las restricciones presupuestarias derivadas de la entrada de los EEUU en la segunda guerra mundial, circulaban rumores por el campus de que el previsto viaje a la lejana Indiana para disputar la final nacional de los campeonatos de la NCAA tenía visos de no llegar a producirse nunca. Frank Donovan Tatum Jr, “Sandy” Tatum para sus amigos, compartía los temores de sus compañeros de equipo; eran los actuales campeones del evento y querían tener la posibilidad de defender el título conseguido en las instalaciones de Ohio State, en concreto en el recorrido Scarlet, uno de los dos campos diseñados por Alister McKenzie para dicha universidad.

Al día siguiente, su entrenador, el siempre impecablemente vestido Eddie Twiggs, los convocó a una reunión nada más comenzar el entrenamiento. Con voz grave y gesto compungido, les informó que la universidad había considerado que los 2.500 dólares que costaba el desplazamiento de seis personas hasta las instalaciones de la universidad de Notre Dame era un gasto que, en tiempos de guerra, no podían permitirse. En estado de shock, los miembros del equipo no conseguían reaccionar tras la confirmación de sus más profundos temores…….excepto “Sandy” Tatum. En aquel momento, Tatum tomó la firme decisión de luchar contra los molinos de viento y conseguir el dinero. En lo primero que pensó fue en hablar con la persona que había decidido negarles la defensa de su corona de campeones, el Rector de la universidad, Ray Lyman Wilbur.

Tatum sabía que convencer a Wilbur era tarea imposible; a pesar de ser considerado una buena persona, el rector de la universidad también era conocido por ser muy estricto, un rasgo de su carácter muy apreciado por el presidente de los EEUU Herbert Hoover, y que le había permitido ser nombrado incluso Secretario de Estado de Interior de su país entre 1929 y 1933. Si había tomado aquella decisión, ahora no se iba a echar atrás. A pesar de ello, nuestro protagonista era conocedor de que necesitaba su permiso para poder llevar a cabo su plan B; recaudar ellos mismos el dinero para ir al campeonato de la NCAA.
Tras pasar un rato escuchando la inverosímil propuesta del joven que tenía enfrente, Ray Lyman Wilbur se quedo un momento meditando. Acto seguido, se inclinó hacia su escritorio, sacó su talonario de cheques del cajón del mismo y comenzó a escribir. Tras consignar la cantidad de 25 dólares en el espacio en blanco destinado a la cantidad, extendió su brazo hacia Sandy Tatum y le deseó suerte en su empresa.

Tatum se lanzó a la aventura de conseguir reunir la cantidad de dinero necesaria para el viaje. Dando muestras de una perseverancia y un poder de persuasión que posteriormente marcarían el resto de su vida, “Sandy” organizó diferentes eventos en la universidad y, finalmente, la pequeña caja donde guardaba todo lo recaudado en ellos acabó por contener la tan ansiada cantidad de 2.500 dólares. Su tremenda determinación habia dado sus frutos y al cabo de pocas semanas el equipo de golf de la Universidad de Stanford se subió a un tren en Oakland para iniciar el largo viaje de tres días que les iba a llevar hasta el otro extremo del país, al estado de Indiana, a defender su honor.

“Sandy” Tatum no era un jugador con unas excepcionales dotes para el golf. Era un buen amateur que había elegido su universidad movido por el amor que su padre le había inculcado por el golf. En su último año como estudiante, había conseguido ascender al tercer puesto del equipo y, por ello, ni él ni sus compañeros hubiera imaginado nunca el tipo de experiencias que les iba a tocar vivir en los siguientes días. Extraordinariamente motivado por todas las dificultades que había tenido que superar para estar allí, “Sandy” Tatum comenzó la competición por equipos rindiendo a un nivel nunca visto en él con anterioridad. Sus compañeros se quedaron asombrados cuando Tatum fue capaz de completar las dos vueltas de que constaba el torneo en solo 146 golpes, llevando a su equipo a la victoria, empatados con la Universidad de Lousiana, con un total de 590 golpes acumulados.

De izquierda a derecha, el entrenador Eddie Twiggs, Sandy tatum, George Traphagen, Frank McCann y Bud Brownell.

En la competición individual, celebrada en formato Match play, había 64 jugadores clasificados. “Sandy” Tatum, que se consideraba él mismo como un jugador inferior con respecto a muchos de sus oponentes, dió cuenta de todos sus rivales en las cinco primeras rondas, incluyendo al futuro miembro del equipo de la Walker Cup y Campeón Senior Amateur de la USGA Dale Morey, en cuartos de final.
En la final le esperaba un hueso duro de roer: Manuel de la Torre. Hijo del primer profesional español de la historia y alumno del reputado profesor Ernest Jones, de la Torre se convertiría posteriormente, entre otros títulos, en quíntuple campeón del Open del Estado de Wisconsin. También llegaría a ser jugador del PGA Tour y uno de los profesores más reconocidos de los EEUU.

En una final prevista a 36 hoyos, en el turno de la mañana “Sandy” Tatum jugó por debajo del par del campo y dejó la final prácticamente decidida. Por la tarde, remató la faena y se acabó imponiendo por un claro 5&4 a De la Torre. Preguntado sobre su oponente, De la Torre manifestó que lo había intentado con todas sus fuerzas pero que pudo sentir que el deseo de ganar de su contrario era superior al suyo.
Tras vencer, a la primera persona a la que llamó fue a su padre. La emoción solo le permitió decir una frase; “Papá, he ganado”. Tuvo que pasar un rato hasta que ninguno de los dos pudo decir una palabra más.

A la izquierda, Sandy Tatum. A la derecha, Manuel de la Torre

Hoy en día, “Sandy” Tatum tiene 91 años. Tras su épica victoria, nunca más consiguió un rendimiento semejante en un campo de golf. Tras la universidad, obtuvo una beca Rhodes, desarrolló una exitosa carrera como abogado y perteneció al Comité Ejecutivo de la USGA entre 1972 y 1980, siendo su presidente los dos últimos años. Incluso diseñó cuatro campos de golf y es miembro del salón de la fama de los deportes de San Francisco. No obstante ello, cuando habla de lo sucedido en 1942, dice:
“Cada jugador, sin importar su habilidad, debería tener al menos un momento -un torneo, o una ronda, o un solo golpe- que q ueden en su memoria para poder recordarlo un momento antes de dormirse o para reconfortarle en medio de una crisis”
Para Tiger Woods, podría ser el Open Championship que ganó justo después de la muerte de su padre y que le tuvo varios minutos llorando en el green tras embocar el putt final. Para Bill Murray podría ser el AT&T Pebble Beach National Pro Am de este año. Para “Sandy” Tatum fue el Campeonato de la NCAA de 1942. Ese fue su “Gran Slam”. De ello puede dar fe la admirablemente bien conservada carpeta de cuero en la que, cariñosamente, su madre ordenó todos los recortes de periódico y telegramas conmemorativos de la ocasión y que Tatum todavía guarda en el cajón de su mesita de noche para releerlo de vez en cuando, antes de dormir.”

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US Open 2017, día 4

Pues bien, ya ha finalizado uno de los US Open más extraños que me ha tocado vivir. Comenzaba el día en Erin Hills con un precioso homenaje de la USGA al recientemente fallecido Arnold Palmer, para lo cual han preparado lo siguiente:

  • A cada espectador y jugador del US Open se le ha hecho entrega de un bonito clip conmemorativo de la victoria de “The King” en el US Open de 1960. Fue su primer y único trofeo en este evento y será recordado por haber firmado unos increíbles 65 golpes (-6) para superar por solo un impacto al campeón del US Amateur y todavía aficionado…….Jack Nicklaus.

  • La cubierta de las gradas del hoyo 18 tiene la efigie de Arnold Palmer celebrando el triunfo en el US Open de 1960. Un detallazo.

  • La bandera de ese hoyo 18 también celebra la efemérides anteriormente citada, con la misma efigie que en la cubierta de la grada.

En el plano deportivo, la jornada me ha decepcionado un poco. La previsión anunciaba viento pero la verdad no es que haya afectado mucho al resultado final ya que se han vuelto a ver muchas rondas bajo par. El vencedor final ha sido Brooks Koepka (-16, empatando el resultado más bajo de un US Open), que se ha pasado cuatro días dándonos una lección magistral de potencia con control; 87% de calles desde el tee (6º), 86% de greens en regulación (1º) y 322 yardas de distancia de drive (7º, con una última salida con madera 3 en el hoyo 18 de hoy de 347 metros 😯 ). En todo el torneo solo ha cometido 5 errores poco graves que le han costado solo 5 bogeys en 72 hoyos. Recordemos también que el triunfo del floridense es hasta cierto punto un poco nuestro. No hay que olvidar que Koepka tomó un camino poco trillado en aquél momento, como fue el embarcarse en el Challenge Tour en vez de optar por el Web.com Tour. Su 1ª victoria en la segunda división del golf europeo la consiguió en 2012 en el campo de La Graiera (Tarragona), sede del Challenge de Cataluña. Al año siguiente también ganó el Fred Olsen Challenge de España, lo que le abrió las puertas del European Tour y posteriormente del PGA Tour.

Enhorabuena.

En fin, ya hay que empezar a poner los ojos en el Open Championship, en la esperanza de que el año que viene la USGA entienda que, por mucho que le apetezca “hacer las paces” con los jugadores, los espectadores queremos que el US Open vuelva a ser aquél torneo tan especial, el que no buscaba humillar a los mejores golfistas sino solo identificarlos. Para ver lo que hemos visto en Erin Hills ya tenemos la temporada regular del PGA Tour 😉

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US Open 2017, día 3

Tengo que reconocer que estoy un poco confundido con el US Open de este año. Tradicionalmente he sido un fan de este evento por la extrema concentración a que obligada para ganarlo. Es cierto que en las últimas ediciones se han alcanzado resultados finales bajo par bastante notables, como el -9 de Martin Kaymer en Pinehurst Nº 2 en 2014, el -16 de Rory McIlroy en Congressional en 2011, o el -12 de Tiger Woods en Pebble Beach en el 2000…….pero no es menos cierto que dichos acumulados fueron producto del extraordinario rendimiento de sus ganadores, que dejaron a mucha distancia a sus más inmediatos perseguidores, concretamente a 8, 8 y 15 golpes respectivamente. En términos generales, en el US Open estar al par del campo al final del cuarto día solía significar tener opción de victoria.

Erin Hills está siendo totalmente diferente. A esta hora hay 42 jugadores bajo el par del campo, lo que me parece que desvirtúa en gran parte el US Open y a sus organizadores. Ver como hoy Justin Thomas firmaba 63 golpes (-9) y batía el récord de menos golpes con respecto al par de Johnny Miller en Oakmont CC en 1973 me hace pensar que la USGA ha renunciado a una de sus señas de identidad más reconoscibles. El toque de atención lo ha dado el propio Miller al comentar que el resultado de Thomas había sido conseguido bajo condiciones que en nada se parecen a “su” US Open, lo que no deja de ser verdad. El tiempo nos dirá si este tendencia se repite y a partir de ahora vamos a ver un torneo más parecido al PGA Championship.

Que nadie se equivoque; Erin Hills me parece un campo precioso 😉

En el plano deportivo, mañana va a ser un día intenso. Se prevén vientos de 25 kms/h y rachas de hasta 40 kms/h, lo que va a dificultar mucho el juego en un recorrido en el que un drive errante se cobra un precio muy alto. Lo que sí es seguro es que el ganador va a ser un novato en estas lides, porque entre los 16 primeros clasificados no hay ni un solo ganador de “major”. En cabeza, Brian Harman, con -12…..pero detrás de él una jauría de depredadores como Tommy Fleetwood, Rickie Fowler, Brooks Koepka, Justin Thomas o Patrick Reed. La cosa va a estar entretenida, aunque no me acabe de sentir como en casa en este US Open 😉

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US Open 2017, día 2

A la conclusión de la 2ª jornada de este US Open, hay una palabra que empieza a resonar en mi cabeza; resiliencia. Para el que no lo recuerde, escribí una entrada del blog hace algo más de un año en la que hablaba de una característica que destaca en los grandes campeones; la de sobreponerse a los malos momentos y mantener una actitud positiva ante la adversidad. Los ejemplo que vamos a repasar son tres; Hideki Matsuyama, Paul Casey…..y Jon Rahm.

El jugador japonés se estrenaba el jueves con una mala ronda de +2, que le relegaba de los puestos de cabeza, pero hoy se ha destapado con una excelente vuelta de -7 que ha sido la única en destacar entre los grandes favoritos del torneo. Otros, como Adam Scott, Henrik Stenson, Bubba Watson, Jason Day, Dustin Johnson o Rory McIlroy no han dado signos de vida y no jugarán el fin de semana. Eso es resiliencia.

Paul Casey nos ha dado otra lección, pero en un periodo de tiempo aún más reducido. El jugador inglés tropezaba en el 5º hoyo del día, firmando un desastroso 8 en el 14, un par 5. Un bogey más en el 15 le situaba con +4 en solo seis hoyos, lo que hubiera desanimado a la mayoría. Lejos de venirse abajo, Casey siguió pensando en positivo y encadenó 5 birdies hasta el final del recorrido, lo que le permitió acabar bajo par su ronda. Gracias a su fortaleza mental, ahora lidera el torneo.

“Ufff, casi no juego el sábado”, parece pensar 🙂

El ejemplo de lo que no se debe hacer nos lo ha dado una vez más (solo hay que ver la entrada del blog de ayer) Jon Rahm, que ha deplegado por Erin Hills todo un catálogo de malos gestos que no le hacen ningún bien. Todos sabemos que en su juventud fue descalificado de varios torneos por reaccionar de esta manera, actitudes en las que parece que está recayendo tras su paso por la universidad. Hoy ha vuelto a dar muestras de ello en dos ocasiones, que además han sido recogidas por las cámaras de TV. Son estas:

Sinceramente, creo que su entrenador, Tim Mickelson, debería hablar seriamente con el español porque no hay que ser muy listo para darse cuenta que se está convirtiendo en el Sergio García de hace unos años, el que escupía en el agujero de la bandera o se liaba a palazos con la arena del bunker cuando el resultado del golpe no era el que esperaba. Curiosamente, el de Castellón no ha ganado un grande hasta que ha erradicado estos berrinches de niño pequeño, algo que el de Barrika debería empezar a trabajar. Sí, es muy joven……..tanto como lo era García cuando le llamaban “el niño”, y tardó décadas en conseguir su primer “major” 🙄 Ya tiene “deberes” para el Open Championship, que está a la vuelta de la esquina 😉

 

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US Open 2017, día 1

Todavía no ha acabado la 1ª jornada y ya se puede intuir por donde van a ir los tiros en este US Open. Como ya se sospechaba, el campo no perdona ni un solo error. En Erin Hills no se puede fallar una calle, un green o patear regular porque el recorrido te devora en un periquete. No vale ir mal con el drive y luego recuperar con los hierros porque irse al “fescue” significa sufrir para sacar la bola a calle. Tampoco estar mal con los approaches y luego “tirar” de juego corto porque tarde o temprano no vas a poder recuperar desde unos bunkers que lo ponen muy difícil solo para salir de ellos. Y si pateas mal, estás muerto en unos greens donde los “pianos” están a la orden del día. Resumiendo; hay que hacerlo TODO muy bien. Como muestra, los 3 primeros clasificados:

  • Rickie Fowler (-7): 86% de calles, 83% de greens en regulación y 27 putts.
  • Brian Harman (-5): 86% de calles, 83% de greens en regulación y 28 putts
  • Tommy Fleetwood (-5): 86% de calles, 78% de greens en regulación y 27 putts.
  • Brooks Koepka (-5): 93% de calles, 89% de greens en regulación y 29 putts.

Son números tremendos, dignos de un extraordinario rendimiento que no todos han podido mantener, especialmente la mayoría de los favoritos al triunfo final. Jason Day va +8 en el hoyo 13, Jon Rahm a firmado +4, Dustin Johnson ha acabado +3, Spieth +1, Matsuyama +2, Rory también va +2 en el hoyo 13, etc. Erin Hills no perdona. Vistos los bajos resultados, tampoco extrañaría que la USGA decidiera “apretar” un poco las clavijas al campo, dejar que los greens se sequen y acercarse un poco al “valor par” que tanto les gusta. En cualquier caso, nadie va a ganar este torneo solo por tener un día bueno; aquí habrá que estar muy fino las cuatro jornadas y gestionar con mucha paciencia los posibles errores.

Rahm no ha estado fino en este aspecto (vía Alberto Lambea)

Más allá de lo puramente deportivo, la noticia del día ha estado en el accidente que ha sufrido un dirigible publicitario por la mañana. Este es el aparato y el vídeo del momento en el que se precipita al suelo:

En esta otra filmación se observa como explota:

Afortunadamente para el piloto, unos espectadores que se encontraban en el lugar le ayudaron a salir, por lo que las quemaduras no fueron todo lo graves que se podría esperar tras ver las imágenes. Aquí, el momento en el que lo evacuan (vía Ian O’Connor):

Mañana veremos si la dinámica va a seguir así, porque no es demasiado “normal” ver a más amateurs bajo par que a jugadores del top-10 mundial. En cualquier caso, ¡animo Rickie! 🙂

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Previa del US Open 2017

Llegamos al segundo “grande” del año y, por la gran cantidad de comentarios generados por el campo de Erin Hills, parece que el US Open 2017 va a ser un gran torneo. El recorrido que acoge este importante evento ostenta diversos records, como el de ser el “major” más largo de la historia por sus 7.078 mts de longitud (Chambers Bay 2015 tenía 7.036 mts.)…….y ¿el del rough más alto? Efectivamente, la altura de la hierba que rodea las calles ha sido motivo de lamento queja por parte de algunos jugadores, que rápidamente han olvidado que el ganador se embolsa 2.16 millones de dólares y que por ello es obligado ponérselo difícil.

El periodista Michael Collins, estirado en la hierba

Pues bien, a pesar de tanto lloriqueo, la realidad es que los mejores golfistas del mundo no tienen razón. Vean si no la foto que subió a su cuenta de Twitter Anthony Pioppi, en la que se puede ver la altura y densidad del rough del Olympic Club en el US Open de 1955. El jugador es Ben Hogan, ídolo de muchos de los que esta semana han soltado alguna lagrimita.

Lamentablemente, a la USGA se le ablandó el corazón y ayer procedió a cortar parte del rough en los hoyos 4, 12, 14 y 18, lo que evidentemente me ha parecido una bajada de pantalones porque, tal y como dijo Rory McIlroy, las calles de Erin Hills son muy anchas y si te vas al rough es porque has dado un muy mal golpe.

Hala, a devolver el golpe a calle con un wedge

Otro de los problemas con los que se van a encontrar los profesionales son los bunkers. Los más de 130 que hay en el campo van a penalizar mucho porque muchos de ellos son tan estrechos que no hay sitio para tener stance y, a veces, ni para mover el palo. Vean lo que le sucede a este jugar en su ronda de prácticas (vía GolfRulesQuestions).

Para acabar, los greens. Aparte de que son muy “movidos”, las velocidades del Stimpmeter van a estar entre los 13 y los 13½ pies, lo que va a hacer muy complicado el juego. Es cierto que la previsión del tiempo apunta a lluvia y van a estar más receptivos de lo que la USGA quiere, pero eso no significa que vayan a ser fáciles.

Se adivina el movimiento, ¿no?

Para acabar, algunas notas sobre material ya que algunos jugadores van a incorporar nuevos palos a sus bolsas. El primero de ellos es Rory McIlroy, que parece que lleva unos meses practicando con el putter TaylorMade Spider Tour que tantas alegrías ha dado a Jason Day, Dustin Johnson o Jon Rahm. No sé si será una buena idea cambiar justo antes de un “grande” y tras pasarse varias semanas sin jugar por lesión, pero es lo que va a hacer el norirlandés.

El susodicho, personalizado

Otro que va a innovar es Bubba Watson, que estrenará en el torneo la nueva línea de Ping de Drivers, maderas e híbridos; los G400. Evidentemente, también ha personalizado el “perro gordo” con su color favorito, el rosa (vía Jonathan Wall).

Para acabar, las fundas de los putter que Scotty Cameron ha diseñado para el torneo. Erin Hills está en el Estado de Wisconsin, famoso por sus vacas y sus quesos. Por ello, el fabricante de putters ha ideado esta divertida funda, que Roberto Castro muestra en su perfil de Twitter.

Que se lo pasen ustedes muuuuuuuuy bien (ya lo sé, es un chiste malo 😳 )

 

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