El Augusta National, un mal ejemplo

Es posible que muchos de los lectores del blog no se acaben de explicar el título de este artículo, especialmente cuando la categoría en la que ha sido clasificado es la de “arquitectura”. Para no pocas personas, el Augusta National es el campo soñado, el jardín en el que casi todos querrían jugar su partido ideal. No obstante ello, soy de los que opinan que este recorrido no es un buen ejemplo para el golf.

La realidad es que los campos al estilo del Augusta National están en franca decadencia. Hoy en día, la “corriente filosófica” predominante en cuanto a diseño de campos de golf va precisamente en el sentido contrario al de la sede del Masters. No se puede negar que, hace un tiempo, muchos promotores encargaban proyectos en los que la estética se acercaba mucho al “jardín” que he mencionado anteriormente. El problema es que este modelo es muy caro e insostenible en el tiempo si no albergas un “grande” como el Masters en tus instalaciones.

Tom Fazio me parece un excelente diseñador…pero alguno de sus proyectos, como Shadow Creek (Las Vegas), es excesivamente “artificial”. ¿A qué campo recuerdan los blancos bunkers y los macizos de flores detrás del green? 😉

Shadow

Es cierto que en los últimos años el golf ha crecido, pero también es cierto que los costes de mantenimiento de campos cada vez más largos y con un aspecto más “manicurado” también son más altos. Ese incremento de los costes se ha trasladado a los green fees y ha frenado la tendencia alcista de nuestro deporte, con más razón si pensamos en la crisis económica que nos azota desde hace un lustro. Por ello, hay muchos clubs que han optado por volver a “naturalizar” su recorrido al efecto de abaratar el excesivo coste que suponía su cuidado. Uno de los ejemplos más importantes de lo que digo está en la sede del próximo US Open; Pinehurst nº 2. Los excelentes diseñadores Bill Coore y Ben Crenshaw se encargaron de su remodelación en los pasados años, devolviéndolo a un estado más próximo al de sus orígenes.

Hoyo 7 de Pinehurst nº 2, a lo largo del tiempo. A la izquierda, en la década de los ’40. En la foto del centro, en plena “fiebre verde”. A la derecha, tras le remodelación.

Pinehurst-No.2

En esta foto se pueden apreciar mejor los cambios. Esta vez, en el hoyo 12.

Pinehurst2

Desde luego, estos bunkers del hoyo 13 ya no están tan inmaculados como antes. Sustituyen al rough, que necesita mucha agua, y vuelven a ser obstáculos de verdad 😉

pinehurst-no-2-hole13

El Augusta National recibe millones de dólares cada año gracias al Masters de Augusta. Esa es la única razón por la que este campo tiene el aspecto que tiene. En el mundo real, las cosas no funcionan así ya que la mayoría de clubs tienen unos ingresos limitados y no se pueden permitir arena de cuarzo en sus bunkers. Es cierto que el Masters ha hecho mucho por la popularización del golf, pero, en términos arquitectónicos, quizás ha hecho más daño que otra cosa. Creo que ahora toca volver a los orígenes, a un diseño más respetuoso con la naturaleza y que nos permita retomar la senda del crecimiento.

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2 opiniones en “El Augusta National, un mal ejemplo”

  1. entiendo que te gusta polemizar, y me imagino que lo haces para que te lean pero el titulo es cualquiera, Augusta es el perfecto ejemplo de como debe cuidarse un jardin y tener una cancha de golf mas alla que este en decadencia su diseño

    1. Yo no escribo para polemizar. Doy mi opinión, aunque sea diferente a la del resto y no guste 😉 Cualquier campo público que quiera parecerse al ANGC tendría que cobrar una millonada a cada uno que quisiera jugarlo. El gren fee de Pebble Beach, por ejemplo, pasa de los 500 dólares por 18 hoyos. El Masters deja muchas decenas de milllones de dólares, y esa es la única razón por la que puede estar así.

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