A Sergio ya solo le importa la Ryder

Sergio García siempre ha sido, es y será un extraordinario jugador de golf. Se le considera uno de los mejores “ball strikers”, con un juego de tee a green capaz de igualar al de cualquier gran figura. Su putt, antaño uno de sus mayores handicaps, ha mejorado mucho desde que adoptó el “Claw Grip” por consejo de Dave Stockton. Ahora mismo solo tiene una debilidad; una cabeza muy mal amueblada.

Tras dejar de jugar varios meses en 2010 por sentirse desmotivado, Sergio García volvió a la competición en 2011 con otro talante. Sus típicas “salidas de tono” desaparecieron y su juego volvió a ser el de otros tiempos. Parecía que empezaba a tolerar mejor la frustración, que por fin iba a darse cuenta que su único enemigo no era el campo o el resto de jugadores sino él mismo.

Su temporada fue buena, especialmente en Europa. Perdió el playoff con Pablo Larrazábal en el BMW Championship, hizo varios “top ten” en los “majors” y, todavía mejor, ganó de forma consecutiva el Castelló Masters y el Andalucía Masters. Parecía que la madurez había llegado a su juego y que “el niño” se había convertido en hombre. Nada más lejos de la realidad.

Cuando todo estaba a su favor, pasó esto en diciembre en Tailandia, se descolgó con estas declaraciones en el Masters 2012 sobre su incapacidad para ganar grandes torneos y también destrozó un microfono en el US Open. Sus resultados a lo largo del año 2012 han ido empeorando paulatinamente, hasta el extremo de fallar el corte en los dos últimos “grandes” y perder su plaza automática en la Ryder Cup.

Tras haber “vivido de rentas” durante muchos meses, Sergio García se ha visto obligado esta semana a jugar como solo él sabe hacer para convencer a José María Olazábal de que le elija como “wild card” para el equipo europeo de Ryder Cup……..y, oh, sorpresa, resulta que, tras la 3ª jornada del Wyndham Championship, el castellonense lidera la tabla con un total de 14 golpes bajo par. La pregunta que me hago es ¿realmente era necesario llevar las cosas hasta este extremo para reaccionar?

Es posible que Sergio García haga una gran Ryder Cup en septiembre porque es el torneo por el que siente más amor (en inglés)……..pero su futuro próximo parece estar más cerca de los torneos de poker que de los de golf. Su mayor problema es que no quiere reconocer que tiene un problema, y aún menos que ese problema solo lo se puede solucionar mediante ayuda profesional. Ya lo dijo en esta entrevista durante el Masters y no parece que vaya a cambiar de opinión. Con un poco de suerte, tras la disputa de la Ryder Cup, Sergio García se preguntará algo así como ¿y ahora qué?. Si es capaz de recordar el refrán que dice que no hay mayor ciego que el que no quiere ver, igual tendremos la suerte de verle ganar algún “grande”. De otra manera, lo veo francamente complicado.

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