Mozo lo deja, por fin

Hay situaciones que no son conocidas más que por los que las viven. El año pasado, se celebraron en Tenerife (Islas Canarias) dos torneos de prestigio como son el Open de España femenino y el Campeonato de España de Profesionales Femenino. Tengo la constancia de que a dichos eventos acudieron jugadoras que no disponían de recursos económicos ni para pagarse un hotel en el que alojarse. De hecho, me han contado que alguna de ellas pidió a alguna jugadora local poder alojarse en su casa para poder participar en ellos ya que el coste del viaje ya era suficientemente elevado para sus maltrechas economías. Esta es la realidad del profesionalismo femenino en España desde hace tiempo, por mucho que desde algunos ámbitos nos lo pinten de otro color.

Todo esto viene a colación de la nueva convocatoria del Programa ProSpain para 2015. Como se puede ver en el texto de la circular, nuevamente no consta ningún tipo de límite de ingresos a la hora de solicitar la ayuda, lo que me parece una aberración. Para acabar de redondear el esperpento, en el punto 5º la RFEG se reserva la capacidad de saltarse los ya de por sí raquíticos requisitos y elegir a los tres jugador@s que les dé la gana 😯 En fin, el conocido sistema de méritos de la “Marca España” que tanto les gusta a nuestros directivos.

La “sorpresa” llegó cuando se publicaron los jugador@s agraciados. Sí, allí estaba otra vez Belén Mozo 😯 Como recordarán los lectores del blog, ya he escrito tres veces sobre los sustanciosos ingresos que la jugadora española obtuvo los últimos años en los EEUU. Basta con ver las fotos de mi último artículo para darse cuenta de que no pasa ningún apuro para pagarse los lujos que le apetecen. Como parece que no ha quedado lo suficientemente claro, aportaré más pruebas.

Este es el humilde hotel en el que se alojó a finales del año pasado para disputar el Blue Bay LPGA (Instagram)

MozoHotel

Este es el viaje que hizo con su novio (el tenista colombiano Robert Farah) en noviembre a Punta Cana (Golf Channel)

PuntaCana

Y no es solo esto. Ese mismo mes de noviembre, firmó un contrato de esponsorización con Callaway por el que se supone que recibirá una sustanciosa cantidad de dinero (más allá de los 400.000 $ ganados en premios en 2014), además de facilitarle toda la ayuda técnica que precise.

Afortunadamente para los sufridos federados, unos párrafos más abajo se aclara que la jugadora española, en un alarde de “generosidad”, ha renunciado a la ayuda económica propuesta. Y yo me pregunto ¿es generosidad haber estado ganando solo en premios 100.000 $ cada año y haber cobrado también de la RFEG la ayuda sabiendo que muchas de sus compañeras de trabajo no tenían ni para viajar?¿es generosidad haber cobrado durante años las ayudas de la RFEG y no haber pisado el país que se las paga para jugar ni uno solo de los grandes torneos que aquí se disputan? No, eso es egoísmo. Que ahora “renuncie generosamente” a las ayudas, cuando ya se han hecho públicas sus contradicciones, es oportunismo. En definitiva, se agradece pero llega tarde y sin una disculpa. Un poco antes sí que hubiera sido de loar 😉

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