La Gala del Golf, otra vez

Hoy se ha celebrado una nueva “Gala del Golf”. Los que han leído el blog desde hace unos años saben que el coste de este evento, que antaño se celebraba en el Hotel Palace de Madrid (5 estrellas, como no), ocupó varios artículos de este espacio. A título de ejemplo, valga esta entrada de 2013 en la que se negaban a faciltarme su coste, algo que finalmente se descubrió en 2015 seguramente en parte gracias a la solicitud que les hice, basada en la Ley de Transparencia. Efectivamente, los 100.000 € anuales se estuvieron dilapidando durante muchos años, básicamente para “premiar” a los medios/personas afines como Ten Golf (ya podíamos esperar sentados a que criticasen su coste, por ejemplo en este artículo), los también impresentables de Crónica Golf (que censuraban mis artículos y los de Golf76 en su resumen de noticias cuando criticaban a la RFEG) o a los locutores de Movistar Golf (a donde han ido a parar los de Crónica Golf tras su cierre. En política lo llaman “puertas giratorias”), que en las entrevistas al inútil de Escauriaza nunca le ponían en un aprieto por el alarmante descenso de licencias. La cuestión es que, cuando la cruda realidad se impuso -vivir a lo loco, cual PP reventándose la hucha de las pensiones, acaba por pagarse muy caro- y se quedaron sin dinero hasta para organizar el Open de España, trasladaron la sede del acto al edificio del CSD y empezaron a ofrecer un “pica-pica” en lugar del pantagruélico banquete anterior.

El Palace, una sede que transmitía que el golf no es nada elitista 🙄

Una vez resuelto el “misterio” económico, que todavía nos sigue costando un mínimo de 40.000 €/año, toca el de la mera asistencia. Una buena manera de averiguarlo sería saber cual es el criterio para que te inviten a la “Gala  del Golf”, algo que no está nada claro. Este 2017 se ha visto en el evento a personas conocidas, y a otras menos conocidas. El problema no es tanto el de las desconocidas sino que entre las conocidas faltaban personas de gran importancia. Una de ellas era Marta Figueras-Dotti, auténtica pionera que ganó el Open Británico siendo todavía amateur y que se encargó de estrenar allá por 1994 el casillero de las profesionales españolas en la LPGA. Si además incluimos en su currículo su actividad como entrenadora (responsable del combinado nacional femenino, de la Escuela Nacional Blume o seleccionadora femenina en los JJOO de Rio 2016), organizadora de torneos (numerosos Campeonatos de España femeninos, también del nuevo Mediterranean Ladies Open del Ladies European Tour) o su faceta filantrópica (creadora de la “Beca Marta Figueras-Dotti“), su ausencia sorprende. Y si a eso se le añade que en 2017 ejerció como vice-capitana del equipo europeo de Solheim Cup, y que recientemente ha sido incluida en la comisión del Ladies European Tour que tiene como misión recuperar al circuito europeo del desastre de gestión de su último presidente, para mí queda claro que estamos ante una de las tres personas más influyentes del viejo continente en lo que al golf femenino se refiere y que su presencia hoy en la sede del CSD era obligada……a poder ser con premio incluido.

Junto a su capitana, Annika Sorenstam

Por experiencia propia sé que los responsables del golf español son seres humanos realmente mediocres. Me han demostrado muchas veces que en su conducta acostumbra a primar el egoísmo, el egocentrismo, el rencor y el afán de protagonismo. Resumiendo, ellos son el golf, y el resto de mortales solo merecen hacerles reverencias allá por donde pasen. Da igual que ellos sean los responsables de la pérdida de decenas de miles de federados en los últimos años. Tampoco importa que hayan gestionado tan mal el dinero de las actuales licencias que este año nos hayamos quedado por 1ª vez sin Open de España. Para “celebrar” la consecución de sus metas, han tenido hasta la cara dura de “autoconcederse” sendas Medallas de Oro al Mérito en el Golf; una para el vicepresidente 1º Javier Salaverri, y otra para el tesorero Rafael Nebreda. Un ejemplo más de la bochornosa clase de personas que dirigen nuestros destinos como golfistas. Valorando los “méritos” contraídos por Marta Figueras-Dotti y nuestros federativos, yo tengo muy claro quienes de ellos merecía realmente haberse quedado en casa hoy. El mundo al revés 🙁

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.