Más grados, ¿más distancia?

Una de las (¿más despreciables?) tácticas de los fabricantes de hierros es la disminución del número de grados en la cara del palo para aparentar que dicho modelo “pega” más que su antecesor. Es un fenómeno del que ya hablé a finales del año pasado y que practican muchas marcas de material. La gracias está en que, si no te fijas en las especificaciones técnicas de los palos, tú mismo te acabas creyendo que son mejores que los anteriores, colaborando inconscientemente de la mentira creada por el fabricante. No obstante, como en todo, existen excepciones. Una de ellas la he encontrado en un artículo de MyGolfSpy (MGS. Seguramente la web más recomendable a la hora de informarse) en la que se comparaban dos modelos de hierros Hogan; Los Apex Plus de 1999 y los nuevos Ft. Wort 15, aparecidos en el mercado gracias a la “ayuda” de Callaway.

La cuestión es que un forero de MGS llevaba años con el primero de los modelos….y se ha comprado los nuevos hierros. Por lo tanto, ocasión perfecta para realizar una comparación :-) La primera diferencia es que la cabeza del palo no es la misma ya que pasamos de un palo con una cierta cavidad trasera -cavity back- por uno “blade”. Para refrescar la memoria sobre sus características, esta entrada de finales de 2012. Por otra, las varillas también son diferentes. En los Apex Plus de 1999 se montaron varillas True Temper Black Gold, bastante pesadas, mientras en los de 2015 se usan KBS Tour 90.

Las diferencias en la cabeza son apreciables

APEXLa sorpresa llega cuando uno se da cuenta que los grados de la cara del palo de los Apex modernos son más altos que en el modelo antiguo, en casi todos los casos por 3 grados. A pesar de ello, las distancias en yardas que alcanzan los palos nuevos son casi iguales en los hierros cortos, iguales en los medios…..y más largas en los hierros 5 y 4 😯 El cuadro:

Apex1

El último elemento que incide en este cuadro es el de la longitud de las varillas. Midiéndolas, el jugador se dio cuenta de que en el modelo nuevo eran más largas que en el modelo antiguo, una característica que a buen seguro podría explicar las diferencias. Si recordamos esta entrada del blog de octubre de 2014, en la que hablaba de las “trampas” de Callaway en el vídeo de lanzamiento de los hierros Big Bertha, veremos que la firma de Carlsbad utilizó la misma artimaña.

Sinceramente, visto lo visto, no puedo llegar a ninguna conclusión. La razón podría perfectamente ser tanto la varilla (léase fabricación, peso o longitud) como el diseño de la cara. O todo junto. El caso es que este artículo de MGS nos enseña que no siempre 2+2=4, algo que los clubmakers saben a la perfección 😉

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Contra el viento (I)

Parece que hace cuatro días que empezó pero el verano ya está tocando a su fin. Dentro de pocos meses, tendremos que empezar a pensar en las duras rachas de viento que el invierno nos va a traer….y en como vamos a afrontar jugar al golf con él. Seguramente, calcular la distancia que vamos a perder cuando tenemos el viento de cara es lo más complicado, seguido del cálculo de los metros que vamos a ganar cuando tenemos el viento a favor. Gracias a un reciente artículo de GolfWRX, igual conseguimos aclararnos sobre qué podemos esperar del dios Eolo cuando nos encontremos practicando nuestro deporte favorito.

Lamentablemente, justo es avisar con antelación, parece que no existe una regla fija a la hora de arrojar un poco de luz sobre este aspecto del juego. Lo único que se puede hacer es publicar los datos obtenidos con el TrackMan y luego confiar en que nuestra intuición se aproximará lo máximo posible a esas crudas cifras. La prueba se realizó con un hierro 6 por parte de un jugador “tipo” del PGA Tour. El ángulo de ataque es de -3.1º. HW corresponde a viento en contra, mientras TW significa viento a favor.

PGA-TOUR-6-iron

Como se puede ver, en calma el hierro 6 alcanza 168 metros. Con viento en contra de 16 kms/h, 152 metros. Con viento en contra de 32 kms/h, 131 metros. Con viento a favor de 16 kms/h, 181 metros. Con viento a favor de 32 kms/h, 189 metros. La conclusión es que el viento en contra nos quita más metros que los que el viento a favor nos da. Con la misma intensidad de viento en contra, nos quita 16 y 37 metros respectivamente, mientras a favor nos suma 13 y 21 metros. Con el viento más fuerte, la diferencia es casi del doble.

La segunda pregunta que se hacen en esta web es si un golpe con menos potencia se comportaría igual. Por ello, hicieron la prueba en la LPGA. Estos fueron los resultados:

LPGA-Tour-6-iron

139 metros en calma. 127 (-12) y 111 (-28) metros con viento en contra de 16 y 32 kms/h. 147 (+8) y 153 (+14) metros con viento a favor en la misma intensidad. En este caso, los metros que se pierden son el doble exacto con respecto a los que se ganan con el viento en su mayor intensidad.

Ya sabemos que las reglas no nos permiten llevar un anemómetro al campo de golf. No obstante, es posible que las sensaciones, unidas a lo leído hoy aquí nos puedan ayudar un poco a dejar la bola más cerca de la bandera 😉

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Un juego de honor

Soy consciente que esta entrada del blog le puede parecer absurda a más de un lector. El caso que presentaré tuvo como protagonista a KJ Choi en 2007, mientras disputaba el Mercedes Benz Championship (actual Hyundai Tournament of Champions) en Kapalua Plantation, Hawai. El jugador coreano golpeó su bola desde el lugar de salida y el fuerte viento reinante la desvió hacia una zona de hierba alta. Al cabo de pocos minutos, una bola fue encontrada empotrada en el suelo, resultando que no llevaba ninguna marca para identificarla. El árbitro (Slugger White, actual jefe de árbitros del PGA Tour) le preguntó al golfista si era su bola y esto es lo que pasó.

Como se puede comprobar en la filmación, y ante el asombro de los comentaristas, Choi acabó dropando una bola sin penalidad en el lugar y jugándola. A continuación, explicaré el por qué:

  • A diferencia de lo que dice Nick Faldo en la grabación (un claro ejemplo de lo poco que saben de reglas algunos jugadores), NO existe ninguna regla que obligue a marcar la bola. Lo único a que obligan las reglas es a PODER IDENTIFICARLA. Evidentemente, una marca ayuda mucho, pero no es absolutamente imprescindible.
  • Como le escuché a un árbitro en una ocasión, las reglas de golf no están hechas para los tramposos sino para jugadores de honor. Por ello, se espera que, si un jugador no es capaz de saber si una bola es suya, lo diga y asuma la penalización. De la misma manera, si un jugador dice que una bola es suya, aunque no tenga marca, el árbitro no debería dudar de su palabra. Sí, esto permite a los “listos” salirse con la suya, pero las reglas son así.

K. J. Choi aseguró al árbitro que esa era su bola, y este le creyó. No hay más. Como el mismo Slugger explica, eso es suficiente basándose en el honor que se le presupone al golfista. Evidentemente, esto sucedió en un evento televisado del PGA Tour y no es extrapolable a cualquier lugar del mundo ya que todo dependerá del árbitro que nos toque. Lo mejor es hacer una marca a la bola antes de empezar a jugar, no sea que acabemos jugando bajo golpe y distancia, con su correspondiente penalidad 😉

PD: Por si alguien se cuestiona la manera en que Choi levanta sin marcar previamente la bola empotrada y la limpia totalmente (algo prohibido si solo se trataba de identificarla), el PGA Tour extiende a todo el recorrido la regla de bola empotrada (25-2).

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PinPoint Golf

Hoy, voy a hablar de una organización a la que pocos conocen….pero muchos vemos por TV. Se trata de PinPoint Golf, una empresa que se dedica principalmente a dos tareas; los flyovers, ya sean reales o virtuales (mediante recreación informática), y las posiciones de bandera.

En lo referente a los flyovers reales, PinPoint utiliza esa herramienta imprescindible a día de hoy que es el dron. Por medio de este aparato, capturan las imágenes del campo y luego las usan para gestionar el recorrido o para presentarlo a los clientes y socios del club. No cabe duda de que algunas de las instantáneas que captan son de una gran belleza.

Esta es la aeronave

Dron

Y esto es el campo de Royal Aberdeen, sede del Scottish Open 2014

RoyalAberdeen

Las recreaciones informáticas también están muy conseguidas. La verdad es que su trabajo lo hemos visto cientos de veces, por ejemplo cuando en la “caja tonta” nos enseñan desde qué lugares de un hoyo se han conseguido birdies, pares o bogeys. O cuando nos muestran un vídeo virtual del hoyo y como se suele jugar. En este vídeo reconoceremos inmediatamente a lo que me refiero.

Por último, encontramos MyPinPoint, un servicio con el que los campos pueden transmitir a sus clientes el lugar exacto en el que se emplazan las banderas para facilitar el juego. Por la mañana, el greenkeeper introduce los datos en el sistema y el cliente, mediante una “app”, puede consultar con toda tranquilidad cuantos metros le quedan hasta llegar a dicho emplazamiento en el green. No se puede negar que es un sistema ingenioso, que minimiza la necesidad de utilizar un dispositivo medidor de distancias (láser o GPS). Ya son muchos campos los que usan este sistema, entre los que se encuentran algunos de reconocido prestigio como Turnberry, Castle Stuart o St Andrews Links. Este es el vídeo:
La realidad es que la tecnología nos proporciona cada día nuevas utilidades, algunas realmente interesantes. Casi se podría decir que la relación entre los teléfonos móviles y el golf se ha convertido en el consabido amor-odio; nos molestan mucho en determinados casos…pero en otros no podríamos vivir sin ellos 😉
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Un swing de 1930

Hace unos días, el periodista inglés de golf Matt Copper publicó en su cuenta de Twitter un bonito y antiguo vídeo. Se trata de una grabación de 1930 en la que se nos muestran los swings de tres grandes jugadores, la primera de los cuales es Joyce Wethered.

Esta jugadora inglesa es considerada la más grande golfista de su país. Vencedora del British Ladies Amateur cuatro años (1922, 1924, 1925 y 1929) y del English Championship cinco años consecutivos (desde 1920 hasta 1924). Aunque se dice que nunca tomó una clase, sí que manifestaba haber visto jugar a los grandes de su época como Bobby Jones y Harry Vardon. Precisamente Jones y Vardon son los que siguen a la amiga Joyce, siendo el estadounidense uno de los mayores admiradores de la jugadora británica. No en vano, ambos protagonizaron no pocos partidos de exhibición. Jones solía decir que Wethered era la golfista con más talento que había visto en su vida. Este es el vídeo:

Como se puede observar, las herramientas de análisis del swing de la época no estaban muy desarrolladas 😕 No obstante, aprovechando que estamos en el siglo XXI, me he permitido realizar una captura de pantalla del momento del impacto de Bobby Jones. Los lectores del blog podrán comprobar como el fundador del Augusta National cumple con tres de los preceptos “sagrados” del swing de golf; peso en el pie delantero, cabeza por detrás de la bola, y manos adelantadas a la misma. Veamos la imagen:
JonesSwing
Claro, siendo 1930, uno podría pensar que las cosas han cambiado mucho. Para demostrar que los fundamentos del swing son de hace muchos años, voy a utilizar mis torpes habilidades en el uso del Photoshop (todo mejorará, que acabo de empezar 😳 ) para poner al lado de Jones una imagen de Rory McIlroy. A pesar de presentar algunas diferencias, no se puede negar que el uso que ambos hacen del cuerpo para imprimir potencia a sus golpes no es tan diferente. Otra cosa es que el momento anterior y posterior al impacto no sean iguales que hace casi 100 años…..pero a la hora de comprimir la bola, no parece que la ecuación tenga factores nuevos. Igual es que en golf casi todo está ya inventado 😉
JonesSwing1
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Los años mozos de los pros (IX)

Hace varias semanas que tenía pendiente escribir una nueva entrega de las mejores fotos de la infancia y juventud de los pros y hoy voy a remediar el retraso con esta entrada del blog. Por ello, sin más dilación, pasaré a los hechos con las siguientes imágenes.

La sensación de los últimos meses es sin duda Jordan Spieth. El nuevo nº 1 del mundo se ha ganado el corazón de los aficionados a base de deportividad, clase y buen juego. A continuación, vamos a ver alguna foto de sus años mozos, para comprobar qué aspecto tenía cuando no era tan popular como ahora. En la parte izquierda de la siguiente foto tienen al estadounidense con 4 años de edad, mientras que en la de la derecha estaría sobre los 12 años. Lo curioso es comprobar como lanza la bola de béisbol con la izquierda, ya que es zurdo, mientras juega al golf a diestras. Igualito que Sergio García (foto de The Sand Trap).

SpiethNiño

En las dos siguientes imágenes, lo podemos ver con su amigo del alma Justin Thomas. Ambos crecieron juntos jugando al golf y de ahí su íntima amistad (foto Justin Thomas)

JordanJustin

En esta otra, ya un poco más mayores (foto Amanda Herrington)

JordanJustin1

Para compensar un poco, también voy a presentar a algún que otro jugador no tan conocido. Uno de ellos es David Lingmerth, que tuvo un gran protagonismo durante el mes de agosto (3º en el Quicken Loans, T-6 en el Bridgestone Invitational y T-12 en el PGA Championship. En esta secuencia de cuatro fotos se puede ver su evolución (foto de Steve Elling):

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El segundo es Eddie Pepperell, un golfista inglés que cualquier día va a dar el salto a los grandes titulares. De momento está clasificado el 36º en la Race to Dubai, a la espera de una victoria que no creo que tarde mucho en conseguir (foto de Golf Central Daily).

Pepperell

Para acabar, y ya volviendo a las grandes estrellas, tenemos a Justin Rose. Aunque en las anteriores ediciones de esta saga ya había publicado alguna instantánea del jugador inglés, esta me “faltaba”. La publicó Golf.com a raíz de un documental sobre él y no se puede negar que tiene un cierto regusto nostálgico al estar en blanco y negro. Hasta la próxima.

Rose1

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La otra vía

Haberse hecho un nombre en el golf no garantiza nada. Y no tenerlo tampoco significa que uno sea un “mindungui”. Hoy veremos que jugadores absolutamente desconocidos para el público no especializado pueden sorprendernos con sus ganancias monetarias o su posición en el ranking mundial.

Para tratar de comparar convenientemente a estos golfistas voy a elegir a uno de los jugadores favoritos ( 😈 ) de este blog; Gonzalo Fernández-Castaño. El español ha cuajado una decepcionante temporada en los EEUU y no va a poder evitar jugar las Finales del Web.com Tour, algo que el año pasado evitó a ultimísima hora con un 4º puesto en el Canadian Open. Vaya por delante que considero que el madrileño tiene muchísima más calidad golfística que la que sus resultados de los dos últimos años denotan. Sinceramente, no puedo entender que alguien con 7 victorias -de prestigio- en el European Tour pueda estar naufragando de esta manera. No sé si es el tipo de vida en el PGA Tour (Miguel Ángel Jiménez tampoco lo asimiló) u otra razón, pero parece que algo anormal está pasando.

Volviendo a las comparativas, el primer profesional del que hablaré es Patton Kizzire. La 1ª vez que escuché su nombre me sonó a general del ejército estadounidense, pero resulta que el líder de la lista de ganancias del Web.com Tour, la segunda división del PGA Tour, se ha embolsado este año la bonita cifra de 512.552 $ 😯 Eso son 200.000 $ más que Fernández-Castaño, que se dice rápido. Y no solo eso; mientras el español se encuentra en el lugar 325 de la clasificación mundial, el amigo Patton es el 109 😯 Para más datos, está por delante de otros consagrados jugadores como Nick Watney, Thomas Bjorn o Ernie Els.

Este es Kizzire

Patton

Otras veces, no hace falta ni ganar mucho dinero. Es lo que les sucede a Ricardo Gouveia o a Ryan Fox. El primero de ellos, líder del Challenge Tour, ha obtenido 121.654 € en premios. No obstante, su buen juego le ha catapultado hasta el nº 119 del ranking mundial. Gouveia está por delante de Boo Weekley o Jonas Blixt. Fox, por su parte, aún ha gando menos; es el 4º en el Challenge Tour, con solo 70.157 €….pero ostenta el 124º lugar en el OWGR. Y eso que solo ha participado en 6 eventos de este circuito, siendo el resto de sus resultados de Asia y Australia. Está por delante de Charles Howell III o Carl Pettersson.

Gouveia, con la copa de vencedor en el AEGEAN Airlines. Actualmente, es el jugador portugués que más alto ha llegado en el ranking mundial (foto European Tour)

Gouveia

Así pues, acabamos de aprender que profesionales semi-desconocidos pueden descollar en muchas clasificaciones sin que apenas nos demos cuentas. Un aficionado seguramente olvidará rápido estos nombres, pero alguien observador es posible que vea en ellos a un gran valor de futuro.

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Un cable eléctrico

Hoy vamos a repasar una situación de reglas que se produjo el pasado viernes en el “Made in Denmark”, torneo perteneciente al European Tour. El protagonista no es otro que Thorbjorn Olesen, jugador local que se encontraba en el lugar de salida del hoyo 4 cuando aconteció lo siguiente:

Este es el ínclito

olesen-thorbjorn

Tras golpear el amigo Thorbjorn la bola con su driver, esta pareció salir muy desviada y dirigirse indefectiblemente hacia una zona de rough muy alto en la que podría acabar perdida. El golfista profesional se dio cuenta enseguida del mal golpe ya que casi inmediatamente solicitó una nueva bola a su caddie para jugarla como provisional. Cuando ya había “pinchado” el tee nuevamente, y antes de jugarla, fue advertido rápidamente que su bola original podía haber tocado alguno de los cables que cruzan el hoyo. Tras consultar las imágenes, los árbitros se dieron cuenta de que efectivamente así había sido, por lo que permitieron a Olesen jugar dicha bola…….de primer golpe 😯

La causa está en una regla local que estaba en vigor en dicho hoyo, la cual dice (extraído de la “hard card” del European Tour, vía Regolegolf.com):

Cables

Como se puede leer, la cancelación del golpe es obligatoria aunque la bola original hubiera acabado en medio de la calle. Por lo tanto, en esta ocasión el jugador fue afortunado ya que su golpe acabó muy desviado. Lamentablemente, la buena suerte no le acompañó durante toda la ronda y falló el corte en su tierra natal. No obstante, siempre es agradable saber que a veces las reglas de golf también juegan a nuestro favor. El vídeo se puede ver a continuación:

 

PD: A modo de anécdota, hay que resaltar que existe una cierta “polémica doctrinal” acerca de si se podría seguir jugando una bola que ha golpeado un cable elevado. Es una discusión muy técnica que implica diversos elementos como la grave infracción, la bola en juego y otras. Demasiado complicado para el blog 😉

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Una boda, una bola, cromos y un driver

Ya tenemos aquí las curiosidades del día :-) La primera anécdota la ha protagonizado el jugador del European Tour Andreas Harto, además en pleno torneo. Tras jugar el hoyo 16 del Made in Denmark, Harto llamó a su novia (le estaba siguiendo en su ronda) y le pidió en matrimonio a la antigua usanza, es decir, de rodillas y con el anillo en la mano. A pesar de la vergüenza de la chica, parece que la respuesta fue afirmativa y ambos contraerán matrimonio próximamente. Lo que no sé es si los árbitros le penalizaron por demora indebida. Lo que sí sé es que el jugador danés falló el corte pero que se fue del campo con una amplia sonrisa en la boca 😉 Las imágenes, en vídeo:

Otra de las curiosidades hace referencia al mismo evento. Tras un golpe algo errático, la bola del chileno Mark Tullo acabó en este inesperado “lie”. Su compatriota Felipe Aguilar no perdió la oportunidad para inmortalizar el momento, una imagen que reprodujo el European Tour. Como la bola era perfectamente recuperable, no pudo sustituirla…..aunque seguro que se la dio al caddie para que la limpiara antes de tocarla con las manos :-)

Bola

El siguiente objeto me ha llamado la atención por su originalidad. Mientras veía la retransmisión hoy del US Amateur, he visto como los jugadores eran presentados en forma de “cromos”. La verdad es que es muy típico en los EEUU coleccionar cromos -por ejemplo- de beisbolistas y me ha parecido un gran detalle que lo hayan hecho con el golf. Entre los jugadores está Jon Rahm. (Foto de Ryan Lavner)

Cromos

Por último, un apunte sobre material. Recuerdo cuando hace pocos años uno salía de la tienda con el driver en la mano. El palo normalmente estaba montado, con la funda puesta en la cabeza del mismo. Hoy en día, las cosas son diferentes. Vean que bien embalado se envía el nuevo driver de Cobra, el King LTD. Con las varillas intercambiables, cabeza configurables, etc., no me sorprendería que dentro de poco hasta los grips los pudiera cambiar el comprador. Cosas de la tecnología 😉 (foto de @MyGolfSpy)

Cobra

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Jueves de finales de agosto

Hoy voy a recuperar la tradición de plasmar en la entrada del blog el célebre potpurrí veraniego. Son varias las curiosidades que he podido encontrar entre las noticias del día y no encuentro mejor forma de transmitirlas que de esta manera. La primera curiosidad llegaba desde el Wyndham Championship y no era una de sus características esculturas de arena (vean esta del año pasado) sino la petición de autógrafo que realizaron a Tiger Woods en el torneo 😯 “Colándose” al numeroso público que esperaba para conseguir la firma del californiano, y también a la tradicional entrevista televisiva, el caddie de Hideki Matsuyama (compañero de partida de Woods) extendía un papel para que plasmara en él su rúbrica. Yo estoy seguro que el japonés sabe que no va a haber muchas más oportunidades de que el ex-nº 1 firme 64 golpes y quiere un recuerdo de esta efemérides. Del color de la gorra de Tiger mejor no digo nada 😉

En otro orden de cosas, en Dinamarca se celebraba la primera jornada del evento de la semana del European Tour. Uno de los jugadores locales, Soren Kjeldsen, cumplía la friolera de 500 torneos en el circuito, razón por la que ha sido homenajeado por todos. Y cuando digo, todos, es todos. Vean si no el espectáculo con el que ha sido recibido en el ruidoso hoyo 16 del Himmerland Golf & Spa Resort.
Vista general (foto Ken Herring)
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Vista de detalle (foto European Tour)
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Vista trasera (foto Falcon Golf Arabia)
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Y, por supuesto, pastel de “cumpleaños”
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La última noticia del día tiene que ver con un 59. Efectivamente, alguien ha firmado la mágica cifra en un campo de golf….aunque no se va a poder ver en ningún “leaderboard” 😯 El afortunado ha sido Fred Couples, que jugando una ronda informal en el campo de Broadmoor ha bajado de la sesentena de golpes. Aunque no podrá contar oficialmente, hay que reconocer que no está nada mal para un jugador de 55 años. Siempre lo he dicho y siempre lo diré; quién tuviera el tempo de Fred Couples….todos jugaríamos con 10 puntos menos de handicap 😉
El alegre golfista (fotos vía Stephanie Wei)
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La tarjeta
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