Althea Gibson (I)

Hay momentos en que uno no duda que la historia le escriben las élites que dominan una época histórica. Es posteriormente, gracias al esfuerzo de historiadores comprometidos con la verdad, cuando se recuperan personajes que nos demuestran que su olvido no fue fruto de la casualidad. Es el caso de la protagonista de hoy, la afroamericana Althea Gibson, de la que no se entiende como no ha recibido un tratamiento a la altura de la más famosa -y pálida de piel- Babe Didrikson Zaharias porque sus méritos son muy similares.

Althea Gibson, nacida en 1927 en el seno de una humilde familia de Carolina del Sur, era un auténtico portento de la naturaleza. Evidentemente, sus cualidades no empezaron a destacar en la granja algodonera de su familia ya que tuvo que esperar a que la gran depresión la obligara a trasladarse al Harlem neoyorquino. Fue allí donde, en medio de la calle, la pequeña Althea cogió por 1ª vez una raqueta de pádel. Haciendo gala de un increíble talento natural para los deportes, nuestra protagonista de hoy desarrolló en poco tiempo una habilidad tal que a los 12 años ya era la campeona de Nueva York de la especialidad. El siguiente y lógico paso era el tenis, deporte en el que esta chica tampoco tardó en destacar. Iniciándose en las ligas reservadas a los afroamericanos, Gibson fue escalando rápidamente posiciones hasta llamar la atención de sus máximos dirigentes, que tuvieron que luchar denodadamente ya que la federación estadounidense no la invitaba al US Open por su origen étnico. Fue precisamente en ese año, 1950, cuando recibió su 1ª clase de golf en la universidad en la que empezó a estudiar becada (Florida A&M), un hecho que posteriormente sería de gran importancia en la historia de la LPGA.

Aunque perdió en 2ª ronda, se convirtió en la primera mujer afroamericana en participar en este evento. A  partir de ese momento, la progresión fue imparable. Solo tuvo que esperar al año siguiente (1951) para ser también la 1ª participante afroamericana en Wimbledon, llegando hasta la 3ª ronda. Con la ayuda de Walter Johnson (posteriormente entrenador de Arthur Ashe) su juego mejoró aún más hasta conseguir ser la 1ª ganadora afroamericana de un “Gran Slam” tenístico, concretamente el Roland Garros de 1956. Y no se quedó ahí: también triunfó en dobles femenino ese mismo año en la arcilla parisina y en Wimbledon en la misma especialidad. En 1957 consiguió el trofeo individual y dobles femenino de Wimbledon, el Open USA individual y el Open de Australia de dobles femenino. En 1958, los títulos fueron Wimbledon y el Open USA en el plano individual, mientras en dobles se adjudicó Wimbledon. En total, 5 “grandes” individuales y 5 en dobles.

Gibson, con uno de sus trofeos de Wimbledon

Desafortunadamente para ella, en aquella época el tenis era totalmente amateur y no se ganaba dinero en este tipo de torneos. Por ello, Althea Gibson se retiró de este deporte e intentó ganarse la vida con otro tipo de actividades. ¿Qué tiene esto que ver con el golf? Lo sabremos en la segunda parte de este artículo 😉

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Sorpresas varias

Pese a que el golf podría calificarse como una actividad bastante “tradicional”, eso no quita que en determinados momentos no podamos sorprendernos con lo que rodea a nuestro deporte. Hoy voy a repasar cuatro imágenes que este fin de semana me han arrancado una sonrisa de incredulidad, empezando con la que ha publicado en Instagram Lee Westwood.

Resulta que esta edición marcaba el vigésimo aniversario del triunfo del jugador inglés en el Malaysian Open, conocido en nuestros días como Maybank Championship. Por aquella época, ni siquiera estaba co-sancionado por el European Tour. Por ello, el amigo Lee nos ha obsequiado con una foto al lado de su caddie del momento del triunfo hace dos décadas……junto a otra de esta misma semana con el mismo protagonista. No creo que haya ni un solo lector que piense que parece que no hayan pasado los años 😳

Los dos siguientes momentos “weird” han tenido lugar en el AT&T Pro-Am de Pebble Beach. El primero de ellos ocurrió cuando las cámaras enfocaron a un espectador del torjeo………¿que había acudido al campo con un mono con pañal en sus hombros? Ciertamente, el locutor de TV no salía de su asombro, al igual que los miles de televidentes que en ese momento estaban frente a la pantalla 😯

El simio, en pleno Pebble Beach

El segundo momento de gloria ha sucedido cuando durante la retransmisión han mostrado un infográfico en el que constaban los diez clasificados en el ránking mundial. Es este, vía @NoLayingUp:

Si uno no se fija mucho, puede llegar a pensar que los nombres están bien colocados. Cierto, lo están…….pero ¿y las nacionalidades?. ¿Es Henrik Stenson estadounidense?¿Dustin Johnson sueco?¿Hideki Matsuyama estadounidense?¿Jordan Spieth japonés?¿Sergio García estadounidense? y ¿Patrick Reed sueco? En total, solo 4 aciertos de 10, lo que en mis tiempos de colegio era un suspenso 😯

Para acabar, el Champions Tour. Esta semana se celebraba el Allianz Championship en dicho circuito, evento en el que participaba John Daly. Seguramente, muchos pensaban que con la edad el amigo Daly atemperaría un poco sus conocidos arrebatos. Nada más lejos de la realidad ya que hoy nos ha dado una nueva muestra de su carácter abandonando precipitadamente el torneo…….no sin antes lanzar el putter a un lago 😯

Por ahí asoma el grip (vía @DanHauserGolf)

Bueno, conociendo los antecedentes, igual esta última era la sorpresa más previsible 😉

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Phachara Khongwatmai

Hace casi 4 años, escribí un artículo en el blog que me preguntaba si el futuro del golf masculino también tendría, como el femenino, nombre asiático. Durante este periodo de tiempo, muchas cosas han sucedido. Entre las más importantes, el surgimiento de una generación de golfistas orientales que ya están empezando a copar los titulares de los medios especializados en nuestro deporte. No, no se trata solo de Hideki Matsuyama, que es un jugador con el nº 1 del mundo escrito en su frente, sino de otros que ya han saboreado las mieles del éxito en el European Tour, el circuito que más ha estrechado lazos con esa parte del mundo. Hablo de los coreanos Soomin Lee (ganador del Shenzhen Internationsl 2016) y el brillante Jeunghun Wang (Trophée Hassan II 2016, AfrAsia Bank Mauritius Open 2016 y Commercial Bank Qatar Masters 2017) o los chinos Haotong Li (Volvo China Open 2016) y Ashun Wu (Volvo China Open 2015 y Lyoness Open 2016). Y todavía quedan golfistas todavía más jóvenes con un enorme futuro, como del que voy a hablar hoy; Phachara Khongwatmai.

Como se puede observar, este jugador todavía luce acné juvenil…..por la sencilla razón de que tiene solo 17 años. A pesar de ello, hace tiempo que se habla de él. Con 14 años ganó su primer torneo profesional, el Sing Hua Hin Open (ASEAN PGA Tour)….siendo todavía amateur y superando de esta manera el récord de Ryo Ishikawa 😯 Con 15 años jugó circuito de desarrollo del Asian Tour y también el principal. Ganó dos torneos (Rahman Putra Championship y Boonchu Ruangkit Championship 2015) en el primero de ellos pero no pudo mantener la tarjeta del circuito “grande” por un solo puesto en la Orden de Mérito. Al año siguiente, con 16 primaveras, se clasificó para el Open Championship al acabar 6º en el Thailand Golf Championship. Huelga decir que mantuvo su tarjeta sin problemas al ganar en esa temporada más de 200.000$ y quedar 14º en la Orden de Mérito. Todo gracias a su 2º puesto en el Indonesian Masters y otros tres “top-5”. ¿Y el torneo de esta semana en el European Tour?, se preguntará alguno. Pues en la 1ª jornada ya nos dejó un destello de su calidad acabando 2º en la clasificación 😯 En la 2ª vuelta las cosas no le fueron tan bien pero ha pasado el corte con holgura, aguantando en el “top-30”.

Resumiendo, nos encontramos ante un jugador que -si su progresión no se estanca- puede acabar dando mucho que hablar en un futuro cercano. A pesar de su juventud, la semana pasada ya estaba entre los 200 mejores del mundo en el ranking mundial. El tiempo dirá 😉

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Buenavista Golf (II)

Hace casi dos años le dediqué una entrada del blog a un campo que me pareció una preciosidad a la par que pésimamente gestionado; Buenavista Golf. Como ya comenté en su momento, es uno de los recorridos más bonitos en los que he jugado, con unas vistas realmente espectaculares. Tras la publicación de mi artículo, el Cabildo de Tenerife llegó a un acuerdo con el grupo hotelero Meliá para que estos gestionaran el campo junto al hotel de lujo que se encuentra a su lado, que estaba en concurso de acreedores. De esta manera, parecía que se aseguraba su futuro, amenazado por una política que podríamos calificar de “pasota” por las pocas ganas que le ponía el personal del centro a la hora de atraer a más clientes. Es lo que tiene ser público, que a veces la despreocupación se instala en determinados ámbitos por la errónea percepción de que la administración no va a cerrar las instalaciones.

No se puede negar que el enclave es idílico

Debido a ello, en 2010 las pérdidas eran de 881.000 €, unos números que no han cesado de crecer en los siguientes ejercicios. Así, en 2015, año en el que se firmó la cesión de la gestión del campo y el hotel, el déficit ha sido de más del doble que un lustro antes, concretamente de 1.898.130 € 😯 Así lo atestigua este artículo de este pasado mes de enero del Diario de Avisos, que he podido encontrar gracias al lector Ramón Rodríguez. Es más, en dicho texto se menciona nuevamente que el Cabildo de Tenerife sigue teniendo intención de vender Buenavista Golf, algo que no consiguió en su momento gracias a que el precio de 18 millones de euros -comprensiblemente- no atrajo a ningún inversor.

Por lo que me han ido explicando los que allí juegan, las cosas no han cambiado tras empezar a gestionarlo una empresa privada. De ello da fe estos artículos sobre las trampas que en las Islas Afortunadas se hacen a la hora de jugar torneos (parte I y parte II). O la desidia con que gestionan las redes sociales, un aspecto clave en una sociedad como la actual:

Ese no era el correo correcto 😯

 Visto lo visto, ¿qué futuro le espera a esta instalación? En mi opinión, es negro, muy negro. El tiempo dirá si me equivoco.

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Barro en la bola (II)

Como pasa el tiempo. En los comienzos del blog, allá por el invierno de 2012, escribí una entrada en la que relataba el experimento llevado a cabo por Andrew Rice para determinar si un pegote de barro enganchado a la bola producía un determinado patrón de comportamiento en la bola. Para emular las condiciones de la prueba, Rice pegó cinta aislante en las bolas y las sometió al TrackMan, no obteniendo un resultado determinante. Según él, el vuelo tendía a desviarse a ambos lados estuviese donde estuviese el pegote.

Curiosamente, este fin de semana otro profesional decidió efectuar el mismo experimento, poniendo esta vez barro de verdad en las bolas y escribiendo un artículo para la web GolfWRX. Alistair Davies, que así se llama el individuo, realizó varios golpes con el pegote de barro, obteniendo resultados diferentes a los de Andrew Rice. Veamos qué pasó.

Pegote del bueno 🙂

Al fina de la prueba, resultó que el patrón de vuelo de las bolas que tenían el pegote de barro en la derecha, tendía hacia la izquierda. Y los que tenían el pegote en la izquierda, tendía hacia la derecha. En el recuadro de color amarillo, la bola con el pegote a la derecha tiene un símbolo negativo en el apartado de spin axis, lo que indica un draw. En el recuadro de color lila, la bola con el pegote a la izquierda, que al ser positivo (sin símbolo), indica un fade. El recuadro de color blanco indica el test que se hizo a bolas sin pegote, dando como resultado una media de 0.0, o sea bolas rectas.

Resumiendo, que de esta manera parece que el pegote de barro sí condiciona el lugar a donde se dirigirá nuestra bola. Ahora, lo de apuntar más a la izquierda o a la derecha esperando que eso suceda ya es otro cantar. Que cada uno saque sus propias conclusiones y se arriesgue…si quiere 😉 Este es el vídeo completo, en el idioma de Shakespeare.

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Una de palos

Pues sí, como reza su título, hoy la entrada del blog va a versar sobre palos de golf. En concreto, voy a hablar de tres de ellos, clasificados en diferentes apartados como el de nuevos, usados y rehabilitados.

En primer lugar tenemos un juego de hierros, maderas y driver de la marca japonesa Honma. Los que la conozcan sabrán que se trata de una de las más caras del mundo, con precios que quitan el hipo al más pintado. En este caso, el modelo que se exhibió en el PGA Show de Orlando fue una edición especial de los IS-05, que a continuación se muestra en la foto de que ha compartido el periodista de Golfweek David Dusek:

Si tenemos en cuenta que solo 6 hierros de este modelo (el “normal”) con varillas de 5 estrellas cuesta más de 25.000€, nos podemos imaginar cuanto costará el juego completo de esta serie 😯 Yo voy a empezar a ahorrar, que con un poco de suerte me los puedo comprar dentro de 20 o 30 años :mrgreen:

Pasemos ahora al apartado de palos usados. Fue hace tres días cuando el perfil de Twitter de SecretTourPro publicó una foto de un wedge en el que se podía ver con claridad el patrón de golpeo. Es este:

Como se puede comprobar, parece que el metal de la cara fuera de mantequilla y que el perfil de la bola se hubiera quedado marcado tras el primer golpe. Imagínense la cantidad de golpes que hay que dar “en la pepa” para que ese palo se deforme de esa manera. Tremendo 😳

Para acabar, los palos rehabilitados. Gracias a una noticia publicada en la web de la PGA of America hemos podido ver como de bien puede lucir un palo tras un sencillo proceso de lijado y pintado. Pondré varios ejemplos, de manera que podremos valorar si nos ponemos manos a la obra con aquél putter viejo que tenemos dando vueltas por el trastero desde hace años:

No parece el mismo….pero lo es 😯

De ser un hierro oxidado, a lucir así de bien en la bolsa

Otro putter que solo hubiera servido para mover troncos en la chimenea

En fin, que el bricolaje es una actividad muy productiva, no solo en casa sino también en nuestra actividad favorita 😉

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Semejanzas

Las redes sociales todavía están en plena ebullición por la gran victoria de Jon Rahm en el Farmers Insurance Open y ello me ha empujado a escribir una segunda parte de la entrada del blog del lunes . El primer apartado lo voy a dedicar un aspecto técnico del swing del jugador vasco que hoy en día es casi imprescindible; sus números de TrackMan. Veamos lo publicado hoy por el perfil de Twitter de la empresa fabricante de este radar doppler:

Como se puede comprobar, y al contrario de lo que sostiene Brandel Chamblee sobre los jugadores “pegadores”, Rahm golpea la bola en sentido ascendente, con un Ángulo de Ataque positivo de 5.2º. Esa es una de las causas de que consiga tanta distancia, ya que el Ángulo de Lanzamiento es de 14.8º y las RPM de tan solo 1645. Al final, todo se traduce en una distancia de vuelo de 288 metros, y una distancia total de 323 metros, que no está nada mal.  Teniendo un swing tan compacto como el suyo, no extraña que el efecto sea muy ligero de derecha a izquierda. Si sigue exhibiendo esta solidez en su juego largo, no extrañaría verlo otra vez recibiendo un trofeo de ganador en el PGA Tour….o incluso en algún “grande”. De hecho, hoy en Golf Channel ya han estado debatiendo si el de Barrika tiene madera de nº 1 del mundo. Para eso quizás habrá que esperar un poco 😉

El segundo apartado tiene como protagonista (otra vez) al periodista de golf Ignacio Lassa, que ya escribiera en este blog un interesante artículo sobre las poco democráticas elecciones a presidente de la RFEG. Pues bien, ayer me envió un texto sobre una curiosa similitud que apreció el domingo pasado. Doy paso a sus palabras:

El Open Británico de 1988 y Jon Rahm

Todos hemos vibrado y disfrutado con la victoria de Jon Rahm en Torrey Pines. Sus 2 eagles en el 13 y 18 fueron grandiosos, y la imagen que se nos queda del torneo será ese último putt del hoyo 18.
Pero en mi retina ha quedado otro golpe. Un momento clave: el segundo golpe que pega Jon Rahm en el hoyo 17, dejando la bola a metro y medio, convirtiendo el birdie, y aupándose al liderato en solitario con -11 a falta del último hoyo. Desde 144 yardas pega un hierro 9 con un ligero fade a una bandera situada en la parte derecha del green. Fantástico.
Ese golpe, para alcanzar el liderato en solitario, me trajo el recuerdo de otro golpe muy similar que sirvió exactamente para lo mismo: para colocarse con un registro de -11, líder en solitario. Fue Severiano Ballesteros en el hoyo 16 de Royal Lytham para ganar su tercer Open Británico en 1988. Al igual que Jon Rahm, pega un hierro 9 a una bandera escondida en la parte derecha del green. Lo hace con un ligero fade y la deja “dada”.
Ese golpe de Severiano Ballesteros siempre me ha fascinado. No sólo por su trascendencia, sino por lo sublime, delicado y mágico que fue el swing del genio de Pedreña. La sensación que trasmite la imagen es de “acariciar la bola”, para llevarla con mimo al lado del hoyo.
Jon Rahm se puso líder con -11 y ganó. Severiano Ballesteros se puso líder con -11 y ganó. Dos victorias de dos talentos irrepetibles. Uno, leyenda. Otro, camino de convertirse en el jugador español que siga los pasos de Seve y Olazábal en la consecución de un Major.
Por supuesto aquí están los 2 golpes. Vean y disfruten:

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Contrastes

La temática de la entrada del blog de hoy no puede ser otra que el triunfo de Jon Rahm en el Farmers Insurance Open de Torrey Pines. Efectivamente, el jugador vasco se ha coronado en el campo talismán de Tiger Woods, además a lo grande, con un increíble eagle en el hoyo 18. De esta manera, Rahm confirma los pronósticos que le situaban en la cúspide del golf mundial. Veamos como lo ha conseguido:

La cuenta de Twitter de DataGolf ha publicado un gráfico que demuestra que el español ha basado su victoria en su juego largo. Cuanto más roja está la casilla, mejor lo ha hecho en comparación con el resto de jugadores. Como se puede comprobar, el +3.26 de SGTTG (golpes ganados desde el tee hasta el green) es el que más resalta, seguido del +2.03 de SGAPP (golpes ganados con el approach) y el +1.13 de SGOTT (golpes ganados desde el tee). De hecho, los 0.10 de SGARG (golpes ganados alrededor del green) y los 0.40 de SGPutt no tienen apenas relevancia.

Por el contrario, el 2º clasificado, Charles Howell III, basó su resultado en el putter, con unos excelentes +2,37 golpes ganados con este palo…….pero con unos registros más mediocres en el resto de apartados. A veces, el drive da la gloria, y también la victoria. La consecuencia de todo esto es que el vizcaíno acaba de ganar algo más de 1.2 millones de $ (6.7 millones de $ en total) y además subirá hasta el puesto 46 del ránking mundial, solo superado por Sergio García y Rafael Cabrera-Bello -RCB en adelante-. Y es precisamente este último jugador el que contrasta claramente con Jon, un joven de 22 años que en su 1ª temporada completa en los EEUU ya ha saboreado las mieles del triunfo.

La imagen del día

A pesar de encontrarse entre los 30 mejores jugadores del mundo, el otro día me entretuve en comprobar cuanto hacía que esta treintena no ganaban un torneo. Resulta que RCB es el peor en este aspecto, ya que no levanta un trofeo desde……2012 😯 No hay nadie peor que él en este aspecto entre la élite. El siguiente es Phil Mickelson, con su Open Championship de 2013. Que quede claro que no estoy desmereciendo a RCB. Estar en su posición tiene mucho mérito, pero da un poco la misma sensación que Sergio García, que uno cree que deberían ganar más a menudo si se tiene en cuenta las veces que está en disposición de hacerlo. De cualquier forma, este no parece ser el problema de Jon Rahm. No estaría de más que ambos tuvieran una conversación y le diera algunos consejitos 🙂 Visto lo visto, en el European Tour ya deberían empezar a pensar como van a salvar la papeleta el año que viene……que es de Ryder Cup. Rahm ya ha dicho que no tiene intención de jugar el calendario del circuito del viejo continente, por mucho que lo hayan suavizado un poco. Por lo tanto, a falta de un cambio de opinión del español, algo habrá que hacer para evitar que no esté en el mayor evento de golf del planeta 😉

 PD: Otras entradas sobre Jon Rahm, esta introductoria, y esta sobre su peculiar swing.

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PGA Show 2017

Este fin de semana, como viene sucediendo desde hace años, se celebra en Orlando (Florida) el PGA Show, la feria de material de golf más importante del mundo. Este es el lugar en el que muchos fabricantes presentan sus novedades, esperando que los numerosos periodistas congregados en el lugar les hagan un poco de publicidad. Hoy, en la entrada del blog, destacaré algunos de los que más me han llamado la atención:

Duo Trac Smart Ball

En la última entrada del blog hablaba de algunos “gadgets” que iban a servir a los jugadores para mejorar su putt. Pues bien, en el PGA Show se han podido ver un par de bolas que llevan la tecnología un paso más allá. Efectivamente, se trata de dos bolas de golf que incorporan sensores en su interior y que transmiten los datos sobre como ruedan a la aplicación del smartphone 😯 Si el jugador ha golpeado la bola con la cara del putter perfectamente cuadrada, la pantalla mostrará un cero a ambos lado, lo que no es el caso de la foto. Se venderán por 140$ a partir del verano y la empresa tiene previsto fabricar en un futuro cercano bolas con las que se pueda hacer lo mismo con un chip e incluso con un swing completo.

Las bolas (de golf :mrgreen: ), vía Golf WRX

La pantalla del móvil o la tablet

Foot Wedge

En el dialecto golfístico, el “foot wedge” (wedge de pie) se refiere a la patada que algunos tramposos utilizan para sacar su bola desde el rough hasta la calle. Una empresa ha aprovechado el nombre y ha fabricado este bonito palo, más que nada para que no nos ensuciemos los zapatos durante dicha operación. Fuera bromas, dudo mucho que este “wedge” sea conforme a las reglas…….pero me ha parecido curioso 🙂

Tiene hasta las uñas pintadas 😉

El putter Bradley

Un putter puede ser fabricado de muchas formas y materiales. No obstante, este es especial porque su principal componente es…..la madera. Hay que destacar que el palo se construye a gusto del consumidor en lo referente a aspectos como la forma, el loft, el lie, la masa, el centro de gravedad, etc. Además, la madera es tratada para endurecerla y hacerla resistente al agua. Evidentemente, todo tiene un precio, y en este caso es bastante alto ya que alguno de sus modelos puede alcanza los 25.000$ :shock.

MG Itobori Grind

Para acabar, una marca que no me ha gustado nada. Por mucho que sean japonenes, o por mucho que estos palos sean muy caros, personalmente no me gusta nada este tipo de “decoració”. A mí, las figuras de soldadura o los desgastes intencionados me dan sensación de dejadez, de no tener un diseño “limpio”…..pero si están aquí debe ser porque a alguien le gusta este tipo de palos. Ahí lo dejo, vía Golf WRX:

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